De Tres Arroyos al mundo: una historia en tiempos de comunicación digital

 

Por Natali Canaveri*

Al sudeste de la provincia de Buenos Aires se ubica el partido de Tres Arroyos a casi 500 km de Capital Federal. Se trata de una ciudad principalmente dedicada a la agricultura, la ganadería y las actividades comprendidas dentro del Parque Industrial. A estas características se suma que dentro de sus más de 40 mil habitantes hay una gran presencia de colectividades de inmigrantes.

Fue en esta misma ciudad y enmarcado además dentro de la pandemia de coronavirus durante el 2020 que se gestó el proyecto local más innovador del último tiempo: Qué pasará mañana, un medio de comunicación que transmite por redes sociales. En relación es importante destacar el lugar secundario que ocupa la comunicación dentro del municipio, ya que incluso es poco contemplada dentro de la oferta académica donde las carreras afines funcionan de forma intermitentemente.

Actualmente la escena se compone de un único diario, La voz del pueblo, que funciona desde 1902 con su edición impresa diaria así como el portal web y entre 10 y 15 emisoras radiales tanto de la ciudad cabecera como correspondientes a los balnearios. Con respecto a los canales de televisión, se encuentran Celtatv propio a la Cooperativa Eléctrica de la ciudad y la señal Somos Tres Arroyos de Cablevisión que forma parte de un proyecto que ya funciona en otras 30 localidades del interior del país.

En medio de este ecosistema, surge el primer medio nativo digital ideado por la familia Olivera mientras atravesaban el aislamiento social, preventivo y obligatorio en la comodidad de su casa donde también tuvieron lugar las primeras transmisiones del informativo. De esta forma, Qué pasará mañana apuesta a nuevas formas de contar la realidad y encuentra en las redes sociales el espacio para hacerlo a la vez que aprovecha la posibilidad de interacción para vincularse con la audiencia.

“La gente de ciudades más grandes cree que acá no estamos preparados, lo que pasa en realidad es que nadie se lo proporciona a la gente. Cuando vos le ofreces un producto distinto, la gente lo consume” comenta Adolfo Olivera, conductor del informativo. Dicho medio digital consiste en emisiones diarias a través de Facebook Live, YouTube, y el portal web, ambos espacios abarcan noticias locales así como temas de interés a nivel nacional. Además, en el caso de los balnearios tienen la posibilidad de escuchar el programa mediante las radios locales.

Actualmente cuentan con cerca de 12 mil seguidores en redes sociales, una audiencia fidelizada que espera de lunes a viernes las 20 para ver el programa. Acerca de esta enorme popularidad que ganó el medio digital, Olivera destaca que hace mucho tiempo que en Tres Arroyos la programación es mayormente grabada por lo que la oferta de contenido televisivo pierde atractivo en comparación. “La posibilidad de hacer algo en vivo y a través de las redes genera interacción, la gente puede comentar y vos lees en el momento, te llega la noticia a través del teléfono y la podes dar al aire. Eso genera una interacción totalmente distinta a lo que estábamos acostumbrados” señala.

Hacer periodismo en pandemia

El equipo de Un camino hasta vos producciones, empresa de audiovisuales con más de 10 años de trayectoria de la familia Olivera, comenzó a fantasear con la idea de establecer un programa de noticias digital en medio de un contexto marcado por la incertidumbre de la pandemia. Tras regresar de sus vacaciones en Brasil por el cierre de las fronteras, se mantuvieron en cuarentena por más de una semana. Al respecto, Fernanda Pipo, pareja y compañera de Olivera relata: “Adolfo, que no puede estar mucho tiempo tranquilo, dijo algo tenemos que hacer y como veíamos que faltaba información, no se sabía a nivel local qué estaba pasando, dijimos bueno, podemos tratar de informar desde el garaje de casa y así arrancamos”.

Con el auto estacionado en la calle y todo el equipo de cámaras amontonado, utilizaron al máximo el espacio de su casa para armar de forma casi improvisada un estudio de televisión. Así es que no solo disponían de los recursos necesarios por tratarse de una productora sino que también contaban con la ilusión de realizarlo hacía ya muchos años, pero por una cuestión de trabajo no fue hasta hace poco que pudieron ponerlo en marcha. “Nunca nos daba el tiempo para dedicarnos de lleno a esto entonces la pandemia fue la excusa para hacer eso que habíamos postergado por mucho tiempo”, refiere Olivera.

“Leandro, nuestro compañero, operaba remotamente el programa porque estábamos aislados, no teníamos contacto con nadie”, explica el conductor y afirma que fueron de los primeros aislados del país. Añade además que fue un comienzo lento en el que les interesaba ver qué pasaba, cómo reaccionaba la gente, ya que también significó un desafío doble para ellos que nunca habían hecho un programa en vivo y se sentían lejanos a las redes sociales.

De izquierda a derecha: Rocío Olivera, Adolfo Olivera, Camilo Olivera, Fernanda Pipo y Leandro Deanunsio. Equipo detrás de Qué pasará mañana.

 

“Empezó como un juego en familia, Fernanda hacia la parte de producción, yo hacia la parte periodística, nuestra hija Rocío hacía también un poco de producción y manejaba el mezclador que nos daba las diferentes cámaras y Camilo, nuestro otro hijo, media el rating” relata Olivera.

Tiempo después con el éxito del informativo y la apertura en las restricciones, llegaron nuevas obligaciones para la productora que dirigen por lo que se vieron obligados a ampliar el equipo. De esta forma actualmente Qué pasará mañana cuenta con la participación de Daniela Maurette, quien por su vasta experiencia participa en la conducción, y Milena Marcovecchio, también periodista, se encarga de realizar el móvil.

(Acá audio, no se insertarlo)

El secreto del éxito: marcar la diferencia

En agosto de 2020 se despidieron del garaje para, actualmente, transmitir desde un estudio de televisión instalado en el centro de la ciudad que utilizan tanto para el informativo como para proyectos de la productora. Se suma también el crecimiento a corto plazo de la audiencia que pasó de 2 mil a 11 mil seguidores. En relación Olivera comenta que “es muchísimo para nosotros que no etiquetamos ni le avisamos a nadie y que no tenemos ningún experto en redes sociales. Todo el que llegó, llegó porque quiso”.

En este sentido, el conductor del informativo expresa que comenzaron a notar cada vez más el interés de los ciudadanos, especialmente en cuanto a los datos producto del avance de la pandemia: “la gente estaba muy atenta a toda esa información. Incluso, no quiero pecar de egocéntrico, pero la verdad dábamos información que otros medios no daban, entonces la gente empezó a consumir nuestro producto”, afirma.

En referencia a la audiencia comentan que percibieron una gran aceptación a este formato, incluso desde aquellas personas que por una cuestión generacional se demuestran reacias al uso de las nuevas plataformas digitales. Este hecho sorprende aún más si se tiene en cuenta que uno de los grandes problemas de las redes sociales recae en la cantidad de desinformación que circula.

En alusión a este tema, Pipo acota que “muchas veces no se sabe lo que es cierto, lo que no y por ahí la gente más grande que no puede saber si es verdad o no vuelve al televisor”. Empero, el tiempo y el trabajo constante han favorecido al equipo de Qué pasará mañana de forma tal que se han convertido en uno de los medios más importantes de la ciudad.

Tal éxito lo adjudican a la gran libertad de expresión que los caracteriza y que marca la diferencia entre este proyecto y los otros medios de comunicación instalados hace décadas en la ciudad. “Nosotros hemos trabajado prácticamente en todos los medios de la ciudad, en radio, en televisión, en el diario, pero la diferencia nuestra es que nos autosustentamos. Entonces no le tenemos que rendir cuentas a nadie, podemos decir lo que queramos y nos la bancamos, eso nos hace distintos”, asegura Olivera.

“Lamentablemente se ha comercializado la información, eso es un hecho terrible para un lugar como Tres Arroyos, pero es una excelente posibilidad para nosotros que hacemos otra cosa”, expresa Olivera. En esta misma línea, destacan que aparte de diferenciarse se ganaron el respeto tanto de los ciudadanos como de los funcionarios y personas de renombre que han accedido a participar del programa. “Eso te demuestra que el trabajo que hiciste logró el objetivo de instalarse como un medio periodístico”, manifiesta Olivera y comenta que constataron la repercusión del informativo fundamentalmente con la realización del debate de candidatos a concejales en dos ediciones: las elecciones primarias y las generales.

 

Sin embargo, apostar a este formato en pos de brindar un producto distinto no es una tarea sencilla y al contrario puede tener múltiples desventajas para quienes de forma independiente optan por lanzarse al mundo del periodismo digital. “No es fácil poner esta estructura al servicio de un programa por internet, nosotros la estructura la construimos durante muchos años de trabajo y nos agarró la pandemia con todo preparado para hacer el programa, lo único que tuvimos que hacer fue decidirlo, por eso funciona”, asegura Olivera.

La adversidad del entorno en el que nació Qué pasará mañana, no solo por la pandemia sino también por el sistema de comunicación poco desarrollado, denota la necesidad de medios alternativos. Sin dudas se trata de un proyecto que tiene futuro ya que como sucede en el resto del país, se reafirma la importancia de medios innovadores, dispuestos a experimentar y, como ocurre en Tres Arroyos, que apuesten a renovar la escena de la comunicación.

 

*Estudiantes del MediaLab, primer Laboratorio de Redacción para Medios Digitales. Se trata de un sistema experimental que consiste en el trabajo periodístico, de producción propia, que desarrollan alumnos del Taller de Redacción para Medios Digitales, correspondiente a la Tecnicatura de Periodismo Digital que se dicta en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

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