Incendios en Corrientes: lo que deja una catástrofe

 

Hace más de un mes que se registran incendios en Corrientes. El primer foco fue el 30 de enero y desde ahí se fueron extendiendo por la provincia arrasando con campos, forestaciones y animales. Desde todo el país, bomberos voluntarios viajaron a combatir el fuego y miles de personas ayudaron en la causa.

En estos tiempos en los que el fuego es protagonista, llega un nuevo interrogante sobre qué sucederá cuando todo esto termine. Portal Universidad dialogó con Karen Moreno, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata, sobre lo que dejan estas catástrofes.

La especialista separa el impacto de estos incendios en tres grandes esferas: “a nivel ambiental, por la pérdida de ecosistemas; a nivel social, por la pérdida de trabajo y viviendas; y en lo económico, debido a que se vieron afectadas las principales actividades productivas de la región, provocando pérdidas por alrededor de $26 mil millones”, explicó Moreno.

Haciendo referencia al tiempo que va a tardar en obtener las mismos niveles de producción que antes del incendio, la docente comentó que “eso dependerá de cada producción, de cómo han sido afectadas y del nivel de inversión y trabajo que se realice para recuperarlas, ya que estas producciones no solo se vieron afectadas por los incendios, sino también por una de las sequías más severas de la historia, que produjo las condiciones predisponentes para que se desarrollen incendios de tal magnitud”.

En el caso de las características del suelo, “el grado de afectación tiene que ver con el grado de intensidad del fuego. Este quema la cobertura vegetal dejando al duelo expuesto y susceptible a ser erosionado. El contenido de material orgánico y las propiedades químicas del suelo conlleva también una pérdida de fertilidad“, dijo.

Con respecto a la actividad forestal, Moreno mencionó que “se han afectado alrededor de 30 mil hectáreas más o menos, lo que representa pérdidas millonarias.  Cabe destacar que Corrientes junto a Entre Ríos y Misiones conforman la principal cuenca forestal del país. Por lo tanto, será necesario hacer una fuerte inversión y reforestar, y para llegar a los mismos niveles de producción se tarda como mínimo una década”.

“El caso de la producción yerba mate, se vio afectada por la sequía y se han perdido plantas que tienen entre 6 y 10 años y son las que dan mayores niveles de producción. Para recuperar los niveles iniciales va a tardar más de cinco años, en el caso del arroz lo mismo”, indicó.

Los niveles de producción que han sido afectados, repercuten en los puestos laborales y en la disminución de los productos. Moreno planteó que “tanto la sequía como el fuego han afectado fuertemente la producción ganadera, se han muerto varios animales y hay otros que al quemarse los pastizales se han quedado sin agua ni alimento, es una situación crítica”.

La gravedad de los incendios consumió casi el 40% del Parque Nacional Iberá y la docente destacó que “hay una gran pérdida de biodiversidad. Sin embargo, la naturaleza tiene esta capacidad de resiliencia y si la dejamos actuar se abre camino sola. Será necesario tiempo y la presencia de especies claves para la recuperación de estos ecosistemas”.

Una cuestión a destacar es que el fuego afectó también los alambrados perimetrales del Parque Nacional, en  relación a ello, “es crucial la reconstrucción de este alambrado, para evitar que entre ganado doméstico en busca de alimento y que esto perjudique a la recuperación de estas zonas”, afirmó.

En relación a los animales, “en el parque hay muchas especies que están en peligro de extinción y con esto el problema se ha acrecentado”, expresó. A lo que agregó que “hay organizaciones que vienen trabajando hace años, y tuvieron un rol clave durante estos incendios, ya que han evacuado a muchos animales, los han llevado a refugios. Pero también, hay especies que no han podido sobrevivir por sí solas, se han adaptado a este nuevo ambiente impactado, serán fundamentales en el proceso de recuperación de estos ecosistemas. Es importante que le demos tiempo y que esas áreas protegidas continúen como tal”.

Para finalizar, la docente destacó la importancia y la necesidad de que se tomen medidas económicas, por ejemplo dar asistencia financiera y créditos especiales a los productores afectados, la implementación de una política ambiental integral, y al mismo tiempo invertir en elementos claves para hacer frente a los incendios. “Es necesario tener suficientes aviones hidrantes, dotaciones de bomberos que estén bien abastecidas y un sistema de monitoreo y alarmas de focos de incendios, que permitan actuar rápidamente disminuyendo el riesgo de propagación y la magnitud de estos”. 

 

Reporte de incendios al 3/3/2022:

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