Barrios de Mar del Plata: “La inflación en alimentos superó el 10% y se vive una fuerte crisis social”

Foto: Defensoría del Pueblo Buenos Aires

Por Eugenia Ramos

 

Luego de dos años donde la pandemia trajo informalidad, precarización laboral y caída del empleo,  muchas personas no pudieron trabajar ni darle de comer a sus familias. Los barrios fueron los más afectados frente a esta situación y muchos marplatenses tuvieron que recurrir a comedores o hacer changas, buscando la forma de sobrevivir.

A esta cruel realidad generada por la crisis del COVID-19, se le suman los problemas anteriores y estructurales de nuestro país, como la desocupación, la pobreza, la indigencia y el permanente aumento de los precios al consumidor en un proceso inflacionario que no pareciera encontrar un final. De hecho, el INDEC presentó el índice de febrero con una suba de casi el 5%.

Portal Universidad dialogó con Rodrigo Blanco, Director del Isepci en Mar del Plata, sobre la situación actual de los barrios de la ciudad, la canasta alimentaria según el índice de febrero que relevó esa institución y el rol de los comedores barriales durante el 2020.

Según explicó, la cuarentena por el coronavirus provocó un deterioro social bastante importante, que “vino a agravar la situación de crisis social y económica que venimos atravesando desde hace algunos años”.

Con respecto a la recuperación económica que se estaría atravesando, declaró que “aunque los indicadores macroeconómicos nos ponen ante un fenómeno de cierta recuperación, no ha llegado a los sectores que hoy habitan los barrios populares de Mar del Plata y en general de la Argentina”.

“Si bien hubo una posibilidad de volver a la actividad, eso no permitió que se reduzcan los niveles de pobreza ni los niveles de indigencia. Las principales causas de la alta pobreza tienen que ver con la permanente suba de los precios de los alimentos”, comentó.

Recordemos que Mar del Plata tiene uno de los índices de desempleo más elevados del país. Por lo que “van aflorando distintos tipos de supervivencias y de trabajos que antes no estaban extendidos. Los ingresos de esta informalidad laboral están muy por detrás respecto a lo que es un salario de un trabajador formal”, dijo.

La inflación y el aumento de precios de más del 10% en alimentos en los barrios marplatenses

Blanco explicó que la inflación “es una de las principales causas del crecimiento de la pobreza y la indigencia. Hay un salario mínimo vital y móvil que no alcanza para la canasta básica alimentaria (CBA)”. Según el último relevamiento que realizaron desde el Isepci, en febrero la CBA estaba cerca de los $34 mil.

 

Hemos relevado, en el último mes de febrero, 10 puntos y medio de inflación intermensual en valor de precios de alimentos. Es muy preocupante lo que se viene y no hay una decisión política para el control de precios

Rodrigo Blanco, Director del ISEPCI Mar del Plata

 

Por lo tanto, “se encuentra una alimentación deficiente en estos sectores ya que no llegan a comprar lo mínimo y elemental para la alimentación familiar”, dijo.

Para finalizar, el Director del Isepci adelantó que el tradicional Índice Barrial de Precios que releva esa institución dio una cifra por demás alarmante, al superar el 10% en el segundo mes de 2022. “Hemos relevado, en el último mes de febrero, 10 puntos y medio de inflación intermensual en valor de precios de alimentos. Es muy preocupante lo que se viene y no hay una decisión política para el control de precios”.

El rol fundamental de los comedores Barriales en tiempos de crisis

Los comedores barriales tuvieron un papel muy importante durante la pandemia, pero no recibieron la ayuda correspondiente. “Ese gran conjunto de actores que se ocupan de lo más urgente, lo más elemental que es el hambre de chicos y chicas de Mar del Plata y Batán, hoy siguen sin recibir la asistencia necesaria por parte del Estado”, expresó Blanco.

La ayuda mínima que reciben estos sectores es “deficiente en la calidad y en el estado. Lo que llegan son paquetes de harina, azúcar, aceite, fideos, polenta, arroz, dos o tres enlatados y no mucho más de eso, cuando se tendrían que comprar productos frescos y con eso completar una dieta más rica”, afirmó.

El Director del Isepci señaló que “son 70 comedores en lo que promedio asisten 50 pibes y pibas que dejan de comer, dejan de ser asistidos alimentariamente por una traba burocrática o por una cuestión presupuestaria”.

Durante el 2020 hubo un aumento importante de familias que se acercaban a los comedores barriales. Según Blanco “hoy estamos en un nivel un poco menor a la época más crucial de la cuarentena, pero sigue siendo mayor a la prepandemia”.

Igualmente, Rodrigo destacó que “se está viviendo una situación de fuerte crisis social, el entramado social está muy golpeado, la recuperación económica no llega a los sectores de la informalidad, y eso genera una continuidad en el crecimiento de la pobreza y la indigencia”.

Blanco explicó que aunque no encontraron un barrio más vulnerable que otro, “hay algunos con problemáticas que tienen que ver con la cuestión de la tenencia de las tierras, en otros la cuestión alimentaria donde por ahí hay más asistencia en un barrio que en otro. Hay algunos que están menos provistos que otros, donde la situación del hábitat es más urgente que otros para resolver, pero es una situación generalizada”.

 

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