Inocuidad alimentaria: “1 de cada 10 personas en el mundo se enferma después de comer alimentos contaminados”

Fuente: OPS

 

La inocuidad alimentaria es la ausencia de peligros en los alimentos que pueden dañar la salud de los consumidores. Hay determinados peligros que pueden ser potencialmente dañinos, por lo tanto, cuando ponemos en práctica diferentes tácticas para cuidar los alimentos, estamos ayudando a prevenir enfermedades.

Portal Universidad dialogó sobre la temática con Lorena Lázaro Cuesta, Nutricionista y Directora del Observatorio Alimentario Nutricional de la Escuela Superior de Medicina de la Universidad Nacional de Mar del Plata, y explicó que “los alimentos inocuos contribuyen a una vida, una economía, un planeta y un futuro saludable”.

A su vez, la nutricionista mencionó que “todas las personas tenemos derecho a una alimentación inocua, nutritiva y suficiente”.

Haciendo referencia a las cifras que contempla esta situación declaró que “los alimentos contaminados causan más de 200 enfermedades que van desde diarrea, una gastroenteritis hasta el cáncer, dependiendo del tipo de peligro del que se trate”.

“Actualmente se calcula que 1 de cada 10 personas en el mundo se enferma después de comer alimentos contaminados”, destacó. 

Además, agregó que “casi un tercio de todas las muertes por enfermedades de transmisión alimentaria se producen en niños menores de 5 años, que son los más vulnerables por la etapa de vida en la que se encuentran”.

Haciendo referencia a estos peligros afirmó que pueden ser biológicos, químicos o físicos, “los biológicos serían las bacterias o hongos que pueden estar presentes en los alimentos. En segundo lugar, cuando hay algún tipo de contaminación con un producto químico, que puede estar tanto en el hogar como pueden ser los pesticidas y los agrotóxicos que se rocían para ser un control de las plagas. Este tipo de peligros químicos pueden generar intoxicaciones alimentarias y consecuencias graves. De naturaleza física son por ejemplo algún resto de plástico o de vidrio que en el proceso de elaboración tanto a nivel hogareño como industrial pueda tomar contacto con un alimento o quedar dentro de algún tipo de comida o producto. Por lo tanto, es fundamental controlar peligros para que no haya ningún tipo de daños que afecte al consumidor”.

5 claves de inocuidad alimentaria

Lázaro Cuesta detalló las recomendaciones y la forma de prevenir, y declaró que lo mejor “es informar al consumidor de cuáles serían este tipo de peligros y las medidas para cuidar la salud de las personas”.

La OMS establece 5 claves de la inocuidad que permiten a nivel doméstico controlar este tipo de peligros:

1- Mantener la higiene o la limpieza: “en general está vinculado al lavado correcto de manos antes de preparar alimentos, después de ir al baño, después de tocar mascotas y en todo proceso que haya algún tipo de manipulación de alimento”.

2-Separar alimentos crudos de alimentos cocidos: “es fundamental, por ejemplo las carnes pueden tener un tipo de microorganismo que si toma contacto con un alimento cocido o ya listo para consumir puede transmitir esa bacteria a un alimento que después no va a llevar suficiente cocción, por lo tanto no se va a eliminar este peligro”.

3- Cocinar completamente los alimentos: “en el caso de las carnes implica que no haya jugos rosados al interior, sino debe ser más oscuro, por lo tanto esto implica la cocción completa que muere todo tipo de organismos que pueda llegar a estar presentes. Igual ocurre con el huevo, que debería cocinarse completamente de modo de observar la yema como si fuera un huevo duro”.

4- Mantener los alimentos a temperaturas seguras: “que los alimentos estén cocidos, deben refrigerarse inmediatamente para utilizarse en otro momento y cuando se utilice volverlo a calentar preferentemente siempre a temperaturas mayores a 65°. Las temperaturas que se consideran seguras son por encima de los 65° y por debajo de los 5°”.

5- Usar agua y materias primas seguras: “si no se dispone de agua potable se puede utilizar dos gotitas de lavandina por litro de agua para potabilizarla. Las materias primas seguras tienen que ver con alimentos que hayan estado en buen estado de conservación, refrigerados y que estén dentro de las fechas establecidas en el envase del producto”.

Durante la pandemia la sociedad ha adquirido diferentes costumbres y métodos para sanitizar los alimentos. Haciendo referencia a esto, la nutricionista expresó que “hubo un poco más de concientización respecto a repasar los envases por fuera. Esto también hace a la inocuidad de los alimentos, porque por ejemplo las latas muchas veces están en depósitos, en lugares donde puede haber insectos o roedores, por lo tanto el hecho de que se haya instalado el hábito de repasar las latas y los envases contribuye a que haya menos riesgos de intoxicaciones o enfermedades trasmitidas por alimentos”.

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