Mar del Plata como cuna y epicentro de la cultura del skateboarding

Foto de una competencia en el Skatepark Bristol. Fuente: Bacap Noticias

Por Giovanni Spinelli, para para el #MediaLab de Portal Universidad

El skateboard es uno de los deportes urbanos más practicados de los últimos años. En todas partes del mundo, y con todo tipo de prácticas y estilos diferentes, se consolidó como una nueva forma de vida y cultura que trascendió las barreras del tiempo. En Mar del Plata, esto no resulta ajeno, y la cultura del skateboard se ve todos los días en varios lugares emblemáticos de la ciudad: en la zona balnearia de La Perla, en el skatepark de la Plaza Mitre, o en otras plazas del centro y, sobre todo, en el skatepark de la Bristol.

Inaugurado en noviembre de 2011, este espacio se transformó rápidamente en un punto de encuentro para varias generaciones de skaters: chicos que recién comenzaban a practicar el deporte, adultos que ya patinaban hace años y encontraron un lugar con nuevos obstáculos, hasta profesionales ya afianzados, que lo utilizaron para practicar y prepararse para competir en diferentes eventos. Su construcción marcó un antes y un después para esta cultura en la ciudad, debido a que inmediatamente se convirtió en uno de los skateparks más innovadores y desafiantes del país, colocando a la ciudad como un epicentro y referente en la práctica del deporte.

Los primeros grupos y el nacimiento de la cultura

La historia del skate en la ciudad comenzó mucho antes. Los primeros grupos que se reunían para patinar por la costa marplatense, fueron formados en los años 60 y 70, pero incluso a día de hoy no hay mucha información al respecto. Algunas décadas después, a fines de los años 90, comenzó a consolidarse una cultura de skateboarding mucho más fuerte y con referentes de peso como Pablo “Tatu” Martínez, Marcelo “Moska” Bejanele y Luis Kretschmann, quienes sentaron las bases de la cultura local que conocemos hoy. Frente a una ciudad que desconocía este deporte, tuvieron que hacer frente a una ola de estigmatizaciones y juicios negativos para poder consolidar lo que hoy ya es parte de la fachada habitual de la ciudad y el país.

“Tatu” Martínez en el Skatepark Bristol a sus 55 años. Fuente: Mi8

A pesar de la idea que podemos tener hoy en día, los primeros skaters de nuestra ciudad, no veían el skate como una cultura o una forma de vida, sino como un deporte más, el cual les parecía divertido. “Es como ir al gimnasio, trataba de hacer ejercicio para estar bien, y este deporte siempre me pareció mejor que los demás”, comentó David, quien comenzó a patinar con 12 años y hoy tiene 54. “Lo principal del skate no es la disciplina en sí, siempre fueron y van a ser los amigos, hice mil amigos en estos años y algunos ya son como mi familia, todos acá somos familia y así lo hacemos sentir”, detalló.

Así como estos primeros grupos fueron fundamentales para visibilizar el deporte, también hubo muchas iniciativas por parte de tiendas de skate o afines a estas prácticas, quienes buscaron convertir el mundo del skate en algo más cultural. “Si vos querías enterarte de lo que pasaba en el skate, ibas a Shifty, que estaba Tatu (Pablo Martínez), y tenía todas las revistas. Estaba todo el día hablando de skate, comentó David. A su vez, mucha de la indumentaria que se utilizaba para andar en skate en aquel entonces, comenzó a ponerse de moda, por lo cual mucha más gente se acercaba a estos locales y conocía más sobre la cultura y la historia del deporte. En este contexto, fue fundamental la difusión que los pioneros le dieron a esta actividad.

El impacto del skatepark de la Bristol y los referentes de nuestra ciudad

Con el pasar de los años, y sobre todo con la llegada del skatepark de la Bristol, la cultura local se consolidó y  el skateboarding comenzó a ser una práctica más dentro de la agenda marplatense, como puede ser salir a caminar o andar en bicicleta. Por su parte, muchos skaters locales y de la zona aprovecharon la oportunidad y comenzaron a entrenar de forma más sistemática y profesional, con el objetivo de competir en eventos de gran trascendencia a nivel nacional o internacional. De este modo, la ciudad dejó de ser solo otro lugar en el mapa, y se convirtió en un espacio donde la cultura del skate es muy respetada, y que cuenta con varios competidores de renombre a sus espaldas.

Entre los referentes que surgieron de esta escena y de este crecimiento en la cultura, están nombres que hoy son conocidos a nivel nacional e internacional. Un gran ejemplo es Milton Martínez, nacido en Mar del Plata, y quien se hizo un lugar importante en el skate mundial siendo la cara visible de varias marcas relacionadas a la práctica, además de ser elegido como “patinador del año” por la revista Thrasher en el año 2019. Otro skater, aún más reconocido y actual, es Matías Dell’Olio, también oriundo de la ciudad, y que en 2024 compitió en los Juegos Olímpicos representando a la Argentina y llegando a la final de la competición, logrando poner a la ciudad en el mapa internacional. “Matias era tremendo, venía al skatepark 7 u 8 horas por día, elongaba, se cuidaba con las comidas, y entrenaba como loco. Mirá a donde llegó”, sostuvo David entre risas.

Matias Dell`Olio en los Juegos Olímpicos. Fuente: Confederación Argentina de Patinaje

Como exponentes, tanto Milton como Matías, se convirtieron en una fuente de inspiración para varios chicos de todo el país, que sueñan con lograr lo mismo que ellos y poder vivir del deporte que aman. “Yo vengo con mis amigos casi todos los días después de la escuela, a mi me encantaría poder vivir del skate pero la veo complicada, a mis viejos no les gusta nada”, comentó Iván, quien con 15 años ya es conocido en los skateparks de la ciudad. “Sé que hay una liga nacional o algo así, y que si te va bien podés llegar a entrenar con la selección, pero acá se hace imposible, sostuvo.

La liga a la que hace referencia Iván es en realidad la Copa Argentina de Skate, organizada por la Federación Argentina de Skateboarding, fundada en el año 2016, que se encarga de organizar diversos eventos oficiales que permiten a varios jóvenes posicionarse en un ranking nacional y competir para aspirar a la Selección Argentina, o bien participar en otros torneos internacionales.

Las dificultades y problemáticas del skateboard en la ciudad

A pesar de la formación de estos torneos e instituciones, y de la importancia histórica que tiene Mar del Plata para el deporte, varios exponentes de la ciudad siguen sosteniendo que es casi imposible para los jóvenes poder vivir completamente del skateboard. “Tendría que tener mucha suerte, tendría que ser alguien superdotado, porque hoy en día el skateboard en nuestro país no da de comer a nadie, detalló Max, quien lleva 20 años patinando por la ciudad.

Si bien la infraestructura en nuestra ciudad permite entrenar casi profesionalmente, y las herramientas parecen estas brindadas, gran parte de la comunidad reclama por algunas mejoras y mantenimiento en los skateparks públicos de la ciudad, así como programas locales que fomenten la visibilización del skate y programas para chicos que quieran entrenar para convertirse en profesionales. “El skatepark (de la Bristol) nunca tuvo mantenimiento, yo vengo desde que lo abrieron y está igual. Todo lo que se fué rompiendo, lo arreglamos nosotros, informó David.

La visión de la gente que no practica el deporte es similar, y si bien lo ven en buenas condiciones, también piensan que podría mejorarse y que esto podría ayudar a los jóvenes a competir en mejores condiciones. “Está bastante bien, bastante cuidado, pero podrían pintarlo un poco y agregar un par de cosas nuevas, al menos eso me dice mi hijo que ya vino un par de veces”, comentó Pedro, quien vino a vacacionar desde La Plata, y uno de los destinos que sus hijos eligieron para pasar el día fue el skatepark de la Bristol. 

El cambio en la percepción social

El crecimiento de la cultura del skate en la ciudad también impactó en la visión de la gente que no conoce, o no practica, el deporte. En un principio, la mirada era de extrañeza y estigmatización, ya que no había mucha información circulando sobre la práctica, y tanto la forma de vestir como el estilo de vida le resultaba extraño a las personas que veían grupos de gente patinando. Sin embargo, actualmente esa mirada es muy distinta, y varios skaters sostienen que la gente los saluda, los ayuda y los ve como una parte más de la ciudad.

“Hay mucha gente que mira y hasta siente una atracción cuando ven pruebas muy complejas o extremas, y muchos chicos que nos miran se divierten mucho”, comentó David respecto a esto. La visión de la gente es muy buena, entienden que somos un artista callejero más, que venimos a hacer un poco de deporte nada más”, sostuvo Max mientras patina en la Plaza Mitre. 

Como todo movimiento social y cultural, el skate tiene personas que lo respaldan y lo perciben como una forma de vida más que como un deporte en sí. Encuentran en él algo que los representa, una pasión y un sueño que los acompaña desde chicos y que se transmite de generación en generación. Sin embargo, como toda disciplina que depende de un espacio habilitado, se encuentra con problemáticas que deben resolver para poder realizar esta actividad en mejores condiciones. 

Es en estas situaciones que se puede ver lo fundamental del deporte, lo que lo diferencia de cualquier otro y lo que lo convierte en un movimiento cultural: la revalorización de la amistad y el ambiente familiar. Si bien cada uno de los skaters tiene sus propios objetivos, es una cultura donde todo se comparte y todos se ayudan entre todos para poder mejorar, o bien, para que el espacio compartido se mantenga en buenas condiciones para todos. Esta forma de pensar y de vivir la disciplina, es lo que llevó a que se convierta en cultura muchos años atrás, y es lo que hace que hoy en día ya forme parte de la historia y la cotidianeidad de nuestra ciudad. 

*Estudiantes del MediaLab, primer Laboratorio de Redacción para Medios Digitales. Se trata de un sistema experimental que consiste en el trabajo periodístico, de producción propia, que desarrollan alumnos del Seminario de Practicas Profesionales, correspondiente a la Tecnicatura de Periodismo Digital que se dicta en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

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