El Laboratorio de Certificaciones de FAUD realizó su Ensayo N° 2000 de probeta de hormigón
El pasado viernes 11 de julio, la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de Mar del Plata llevó a cabo el ensayo N° 2000 de probeta de hormigón solicitada a compresión. La prueba se realizó en la sede del Anexo de Arquitectura, ubicada en España 3951, y estuvo a cargo del Área de Materiales del Laboratorio de Certificaciones Tecnológicas (LCT).
Desde 2017, el laboratorio viene trabajando de forma sostenida, con espacios destinados tanto a las prácticas docentes para la FAUD y escuelas técnicas, como a la asistencia a proyectos tecnológicos y la realización de ensayos a terceros para el control de calidad en obras públicas y privadas. Con procedimientos certificados bajo Normas IRAM y equipamiento calibrado por empresas habilitadas por el INTI, el LCT es el único laboratorio universitario de la región que presta este servicio, generando además ingresos para la UNMDP. En la actualidad, se han llevado adelante controles de calidad en aproximadamente 400 obras públicas y privadas de la región.
Laboratorio de Certificaciones Tecnológicas
El arquitecto Lelis René Fernández, a cargo del Laboratorio de Certificaciones Tecnológicas, destacó antes de la ejecución del ensayo el rol que cumple este espacio en la UNMDP: “Este laboratorio está integrado por docentes de distintas cátedras y estudiantes avanzados que son adscriptos, precisamente porque este espacio de la universidad pública tiene el objetivo de formar personas, quizás futuros investigadores. Hoy también nos acompañan estudiantes de escuelas técnicas. Acá se realizan a su vez, proyectos de investigación o extensión que requieran ensayos, y tenemos también un volumen muy grande de trabajo prestando el servicio a terceros: profesionales, ingenieros, arquitectos”, detalló.

La prensa donde se llevó a cabo el Ensayo N°2000
Además, el director del LCT explicó el carácter técnico y objetivo del laboratorio: “Este laboratorio que realiza ensayos para empresas tanto privadas como públicas lo hace conforme a las normas de aplicación IRAM para informarle a quien demanda el servicio a cuánto rompe el hormigón, entonces la universidad entra en relación con el medio productivo y con la sociedad entera de alguna manera, devolviéndole a la comunidad lo que hace por la UNMDP”.
Paso a paso, la prueba de hormigón
Según detallaron los especialistas, el procedimiento comienza con la toma de muestra del hormigón. Se llenan los moldes y, a las 24 horas, se desmolda la probeta para su ingreso al circuito del laboratorio, donde se rotula y se lleva adelante un control administrativo —sumamente estricto— de la misma. Luego, la probeta se mantiene a la temperatura y humedad que establece la normativa hasta la fecha del ensayo. “Generalmente se está rompiendo a los 7 días”, indicó Fernández. Todo esto se realiza para determinar si la ganancia de resistencia del hormigón alcanza las expectativas de tensión de un determinado proyecto. “Hoy vamos a ensayar la prueba número 2000”, anticipó.
Fernández también recordó que el primer ensayo se realizó en octubre de 2017. Desde enero del año pasado hasta la actualidad, se concretaron aproximadamente 1000 ensayos, lo que marca un crecimiento sostenido de la actividad y, al mismo tiempo, pone en valor el papel de la UNMDP en el cumplimiento estricto de los estándares normativos.
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El decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, Francisco ‘Paco’ Olivo, también valoró la experiencia y el recorrido del laboratorio: “Estamos desarrollando muchos temas que están vinculados a la tecnología. Me parece que es una Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño con consistencia en la formación de nuestros profesionales, en este caso arquitectos. La perspectiva es ampliar esto, que vamos a seguir haciendo y sosteniendo. Estamos muy contentos por la cantidad de ensayos y la obligación de objetividad que mantenemos”.
Finalmente, en diálogo con Portal Universidad, Olivo sostuvo: “Este es un hecho muy puntual, pero parte de un hito para nuestra Facultad. Con un relativamente corto tiempo de vida, se ha convertido en un proyecto muy importante. Y desde la gestión hemos estado atentos a la importancia que tiene la tecnología, por eso decidimos apoyarlo, desarrollarlo e incrementarlo desde dispositivos sumamente certificados, que tienen valor frente a cualquier instancia comprobatoria. Hemos pasado de 100, 200, 300 ensayos a más de mil, un promedio más que apreciable, que marca la confianza de muchas empresas y profesionales por realizar estas probetas en nuestro laboratorio. También deseo destacar la capitalización en el plano académico con muchos estudiantes donde pueden entrar en contacto real. Estamos muy contentos”.
