La UNMDP volvió a postular al Nobel de la Paz a Julio Aro y Geoffrey Cardozo por su labor humanitaria en Malvinas

La Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) volvió a postular al Premio Nobel de la Paz a Julio Rodolfo Aro y Geoffrey Cardozo, figuras centrales del proceso humanitario que permitió identificar a soldados argentinos caídos en la Guerra de Malvinas y enterrados en el Cementerio de Darwin. Ambos fueron recibidos este lunes por la rectora Mónica Biasone, en el marco de un encuentro institucional en el que se destacó el carácter humanitario, científico y reparador del plan de identificación.

Durante el encuentro, las autoridades universitarias señalaron que se trata de una propuesta que une, incluso entre países que estuvieron enfrentados en el conflicto bélico de 1982. “El mensaje que ellos dan es tan distinto al que se ve no solo en nuestro país, sino en el mundo. Un mensaje de unidad, un mensaje de futuro, un mensaje de humanidad” expresó Biasone.

Además destacaron su impacto en las familias de los soldados caídos. “La tarea que han desarrollado es realmente ejemplar. Es una labor humanitaria que abraza a las familias que han perdido a sus hijos y que durante décadas no supieron dónde estaban sus restos”, destacó la rectora.

Un plan humanitario para devolver identidades

En la Guerra de Malvinas murieron 649 soldados argentinos en combate. Sin embargo, tras el final del conflicto, el destino de muchos de los caídos quedó envuelto en un prolongado silencio institucional, en el contexto de la última dictadura militar.

Ante la negativa argentina de repatriar los cuerpos, (que ya se encontraban en suelo argentino) el Reino Unido decidió inhumar a los soldados en las islas, en un cementerio construido a partir de 1982 en Darwin, por iniciativa de las autoridades británicas y tras un pedido de los isleños. El 14 de junio de 1982, con el fin de las hostilidades para las tropas argentinas en Malvinas, el entonces oficial británico Geoffrey Cardozo fue designado para organizar la recolección, registro y sepultura de los cuerpos de los combatientes argentinos.

Debido a la falta de documentación, objetos personales o placas identificatorias, 122 tumbas quedaron marcadas únicamente con la leyenda:

Soldado argentino solo conocido por Dios”.

Durante años, familiares de los caídos que viajaron a las islas debieron elegir una cruz sin nombre para poder rezar, dejar flores o despedirse, sin saber con certeza si allí descansaban los restos de sus seres queridos.

En relación con el alcance del plan, la rectora Mónica Biasone sostuvo “tal vez los soldados están preparados para luchar, pero no para lo qué pasa después, cómo identificamos las víctimas, cómo sostenemos a las familias, cómo reconstruimos un país.”

El proceso de identificación en Darwin

Décadas más tarde, a partir de gestiones impulsadas por Julio Rodolfo Aro desde la Fundación No Me Olvides, se puso en marcha un plan humanitario de identificación de los soldados argentinos enterrados en el Cementerio de Darwin, con el acompañamiento de familiares, organismos internacionales y el Estado argentino.

El proceso comenzó formalmente en 2017, tras un acuerdo entre Argentina y el Reino Unido, con la mediación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), y tuvo como objetivo restituir la identidad de los combatientes que habían sido sepultados como NN.

El plan incluyó la exhumación de los restos en Darwin, la toma de muestras genéticas, el cruce de ADN con familiares de los caídos y la actualización de las lápidas con los nombres recuperados. El trabajo fue llevado adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), junto con especialistas internacionales.

Como resultado, más de un centenar de soldados argentinos pudieron ser identificados, lo que permitió que sus familias conocieran finalmente el lugar donde descansan sus seres queridos y pudieran rendirles homenaje con nombre y apellido. “No podemos parar antes de que ese trabajo esté completo” destacó Cardozo sobre la continuidad del proyecto impulsado para restituir la identidad de los combatientes caídos en Malvinas.

“No es un reconocimiento personal, es la causa Malvinas”

Durante la visita a la Universidad Nacional de Mar del Plata, el marplatense y ex combatiente Julio Aro, remarcó que la postulación al Premio Nobel de la Paz no responde a un logro individual, sino a una causa colectiva vinculada a la memoria y la reparación histórica. “No es Julio ni Geoffrey: es la causa Malvinas la que está postulada. Ese mensaje para las madres significa mucho”, expresó.

Aro sostuvo que la iniciativa permite reivindicar a los soldados argentinos caídos en la guerra y transmitir a sus familias un reconocimiento público que durante décadas estuvo ausente.

Además, anunció la continuidad de las acciones solidarias de la Fundación No Me Olvides durante 2026, destinadas a familias de excombatientes y comunidades vulnerables. “Seguimos con un montón de actividades para hacer y lo más importante lo hacemos con mucho amor y muchas ganas.” expresó Aro.

Por su parte, Geoffrey Cardozo, exoficial británico que participó en la organización del Cementerio de Darwin tras el conflicto de 1982, afirmó que el proceso de identificación aún no está concluido “todavía faltan algunos soldados por identificar. No podemos parar hasta que el trabajo esté terminado”.

Cardozo también destacó el valor del proyecto en el contexto internacional actual, al señalar que se trata de una iniciativa que transmite un mensaje de humanidad y esperanza en un mundo atravesado por tensiones y conflictos. “Qué mejor señal de paz que dos enemigos enfrentados en una guerra para pedir hoy por la paz del mundo. Tenemos que buscar algo más que la paz, que no es solo la ausencia de guerra”, explicó.

Un respaldo institucional sostenido de la UNMDP

La Universidad Nacional de Mar del Plata impulsa la candidatura conjunta de Julio Aro y Geoffrey Cardozo al Premio Nobel de la Paz desde 2018, en reconocimiento al impacto humanitario del proceso de identificación de los combatientes enterrados en el Cementerio de Darwin.

“Los vamos a seguir presentando desde la Universidad Nacional de Mar del Plata, como candidatos al Nobel de la Paz” destacó Biasone y expresó el compromiso de la UNMDP en la difusión de la nominación. La postulación se renueva anualmente como parte del respaldo institucional a un proyecto que involucra a familiares de los caídos.

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