Obras paralizadas en barrios privados: advierten por la falta de coordinación entre Provincia y Municipio
La paralización de obras en countries y barrios cerrados en Mar del Plata encendió la alarma en el sector de la construcción. La falta de definiciones entre el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y el Municipio mantiene en suspenso proyectos, inversiones y genera incertidumbre sobre la continuidad laboral de cientos de trabajadores.
El conflicto, que involucra tanto a desarrolladores como a profesionales y trabajadores del rubro, se da en un contexto donde la actividad ya venía atravesando dificultades estructurales. A esto se suma una traba administrativa que impide avanzar con nuevos proyectos y pone en duda la continuidad de los que ya están en marcha.
En diálogo con Radio Universidad, Diego Haag, presidente del Distrito V del Colegio de Técnicos de la Provincia de Buenos Aires, analizó el conflicto que mantiene paralizadas las obras en barrios cerrados, explicó las dificultades de articulación entre la Provincia y el Municipio y advirtió sobre el impacto de esta situación en el empleo y la actividad del sector.

Diego Haag, presidente del Distrito V del Colegio de Técnicos de la Provincia de Buenos Aires.
Un conflicto administrativo
Según explicó Haag, la situación actual tiene su origen en modificaciones normativas impulsadas por el Municipio hace varios años, que nunca fueron convalidadas por la Provincia. “En 2021 el municipio realizó algunas modificaciones a través de ordenanzas para adaptar la normativa a la demanda que tenía la ciudad con los barrios privados. Esas normas fueron remitidas a la provincia y hasta el día de hoy no ha habido ninguna respuesta ni acto administrativo que las convalide”, detalló.
Esta falta de validación genera un vacío que impacta directamente en el desarrollo de las urbanizaciones cerradas. “Hoy no hay convalidación de esos proyectos, ni de las urbanizaciones ni de las obras dentro de ellas. Eso significa que no se pueden aprobar nuevos proyectos ni avanzar con los existentes”, explicó.
En ese sentido, remarcó que el sector se encuentra en una situación de incertidumbre, sin información clara sobre los motivos del freno: “No sabemos si hay problemas de factibilidad de servicios, si hay cuestiones que la provincia está observando o si hay falta de comunicación con el municipio. Hay una situación general que no está clara”.
Obras frenadas y desarrolladores en pausa
El conflicto se profundizó cuando la Provincia intervino e impidió que el Municipio continúe avanzando con los proyectos, lo que terminó de paralizar la actividad. “Hay barrios que ya tenían obras comenzadas y venían avanzando sin la convalidación total del proyecto, cumpliendo con algunas exigencias del municipio. Pero la situación cambió cuando la provincia le prohibió al municipio seguir avanzando”, explicó Haag.

A partir de esa decisión, se generó un freno total en la actividad vinculada a estos desarrollos. “Hoy no se pueden aprobar proyectos y tampoco se puede avanzar con los que están en curso. Todo está en un stand-by”, afirmó.
El problema también impacta en aspectos clave como la subdivisión de tierras: “Hay barrios con problemas de subdivisión de lotes porque, al no tener la convalidación, no pueden terminar de regularizar esa situación”. En este escenario, los desarrolladores quedan condicionados a la espera de definiciones. “Esto implica inversiones muy grandes en infraestructura. Nadie va a invertir si no tiene la seguridad de que el proyecto está aprobado”, sostuvo.
Impacto en el empleo y falta de respuestas
Más allá de lo administrativo, Haag advirtió que el principal riesgo es el impacto en el empleo dentro del sector de la construcción, una actividad que involucra a múltiples actores. “Hay trabajo en riesgo. Si en uno o dos meses no hay novedades, se va a ver afectada mucha gente”, aseguró.
En ese sentido, destacó que el problema no afecta solo a los desarrolladores, sino a toda la cadena productiva: “Esto nos involucra a todos. Desde el albañil hasta los profesionales, los desarrolladores, las cámaras y los gremios. Estamos todos dentro de la misma situación”.
Frente a este escenario, desde el Foro de la Construcción, que nuclea a colegios profesionales, cámaras empresarias, sindicatos y universidades, impulsaron una presentación formal para solicitar definiciones a las autoridades. “Nosotros mandamos una nota a la provincia para pedir una audiencia y que se clarifique la situación. Necesitamos que se nos diga cuáles son las trabas que están impidiendo la convalidación”, explicó.

En esa línea, insistió en la necesidad de mayor comunicación institucional: “Por ahora no hemos tenido una devolución formal ni del municipio ni de la provincia. También necesitamos que el municipio nos informe si está haciendo gestiones para avanzar en esto”. Además, subrayó que el sector busca mantenerse al margen de disputas políticas: “No queremos ser parte de una discusión entre provincia y municipio. Lo que necesitamos es que se resuelva la situación para poder trabajar”.
Se busca anticiparse a los conflictos
Más allá del problema puntual, Haag destacó el rol del Foro de la Construcción como un espacio clave para el diálogo y la articulación dentro del sector. “Es un ámbito muy importante porque reúne a todas las instituciones que forman parte de la industria de la construcción. Tenemos la posibilidad de discutir, plantear problemas y llegar a consensos”, señaló.
En ese sentido, valoró la capacidad del sector para organizarse y anticipar situaciones: “En las mesas que armamos mensualmente se plantean distintas problemáticas y tratamos de generar propuestas. Muchas veces podemos advertir situaciones antes de que escalen”.
Sin embargo, advirtió que esa capacidad no siempre es tenida en cuenta por la dirigencia política: “Podemos sugerir, opinar y aportar antes de que pasen estas cosas, pero muchas veces no se nos consulta”.
