“Apenas habrá sombras” tuvo una exitosa y emotiva proyección en el Teatro Auditorium
Este jueves se realizó una proyección especial del documental “Apenas habrá sombras” en la sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium, en el marco de la programación del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y de un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1976. En este contexto, la actividad se inscribió dentro del “Año de los Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia”, consolidándose como un espacio de reflexión colectiva atravesado por la memoria.

Dirigida por Diego Ercolano y con guión e investigación de Federico Polleri junto a Fabián Eloy Monteagudo, la película propone una mirada sensible y rigurosa sobre la historia de María del Carmen “Coca” Maggi, docente y ex decana universitaria secuestrada y asesinada durante la última dictadura. A través de una combinación de recursos documentales y ficcionales, la película construye un relato que interpela tanto desde lo histórico como desde lo profundamente humano.
La producción, impulsada por la Universidad Nacional de Mar del Plata junto a la Fundación Universidad, demandó más de dos años de trabajo y contó con la participación de Estudios Churubusco en la etapa de postproducción, consolidando una propuesta de gran calidad técnica y narrativa.
Lejos de una estructura lineal, la obra se apoya en una investigación exhaustiva que reúne archivos judiciales, material periodístico y testimonios de familiares y allegados. Los escritos personales y documentos inéditos de Maggi aportan una dimensión íntima que atraviesa toda la narración y que fue especialmente valorada por el público.

Previo a la proyección, Guillermina Tonetti trabajadora del Auditorium y familiar de Maggi compartió unas palabras que aportaron cercanía a la jornada. La lectura de fragmentos de “Bocapájaro”, poemario inédito de “Coca” Maggi, generó uno de los momentos más conmovedores de la noche.

En paralelo, la Cooperativa Fractales presentó la instalación “El barro como resistencia a 50 años del golpe”, sumando una propuesta artística que dialogó con el eje de memoria y resignificación del pasado reciente.
Al finalizar la función, los realizadores subieron al escenario y dialogaron con el público, en un cierre que reforzó el carácter colectivo de la experiencia. Entre aplausos y emociones a flor de piel, la proyección dejó en evidencia el valor del cine como herramienta para mantener viva la memoria y seguir construyendo, desde el presente, una mirada crítica sobre la historia.
