Cómo se crece en cada época: un libro de EUDEM recorre la infancia y la adolescencia en la novela italiana
La Editorial de la Universidad Nacional de Mar del Plata (EUDEM) publicó La novela de formación en Italia: representaciones literarias de niñas, niños y adolescentes, un libro digital y de acceso abierto, disponible para su descarga gratuita en el sitio web de EUDEM, que indaga cómo la literatura italiana, desde el siglo XIX hasta la actualidad, representó la niñez y la adolescencia. La compilación estuvo a cargo de las docentes e investigadoras Liliana Swiderski y María Estrella, integrantes del grupo de investigación Literaturas Europeas Comparadas y profesoras de las cátedras Literatura Europea I y II de la Facultad de Humanidades.
El libro nació del XXXVI Congreso Internacional de ADILLI (Asociación de Docentes e Investigadores en Lengua y Literatura Italianas), que se realizó en Mar del Plata del 22 al 24 de septiembre de 2022 y tuvo como eje las representaciones de la infancia y la adolescencia. Participaron especialistas de distintos lugares del país y de Italia, e incluso un investigador japonés de la obra de Pasolini que viajó especialmente al encuentro. Luego del congreso, las ponencias fueron ampliadas y convertidas en capítulos, por lo que el volumen no se limita a unas actas: retoma y desarrolla la discusión que allí se dio.
Ver esta publicación en Instagram
Dos líneas de lectura
Según explicaron las autoras, el libro se organiza en torno a dos ejes. Por un lado, la novela de formación, un género que tiene sus orígenes en la tradición alemana del Bildungsroman y que narra el proceso de crecimiento y maduración de su protagonista. Por otro, las formas en que se representan la infancia y la adolescencia, etapas de transición y de constitución de la subjetividad.
Swiderski recordó que el especialista Franco Moretti define a la juventud como una “forma simbólica de la modernidad”. Con la Revolución Industrial y la Revolución Francesa, explicó, los oficios dejaron de ser hereditarios y cada persona pasó a ser “artífice de su propio destino”, lo que trajo más libertad pero también más conflicto: hay que decidir, elegir, adaptarse al mundo social sin renunciar a la propia esencia. En ese sentido, Swiderski sostuvo que “la novela de formación pone en escena esa tensión”.
Por eso, agregó, el libro también puede interesar a un público más amplio que el especializado: “Todos podemos identificarnos con el proceso de crecimiento de un niño y los dilemas que se le presentan”.
Una mirada que cambia con el tiempo
Los capítulos están ordenados de manera cronológica, según contó Estrella, para que se pueda ver cómo cambió la concepción de la niñez y de la educación, y cómo la guerra, la posguerra o las migraciones afectaron a los chicos. Además, algunos trabajos ponen en diálogo a autores italianos con escritores argentinos, latinoamericanos, españoles y franceses, gracias a la participación de docentes especializados en otras literaturas.
“No es lo mismo crecer en el proceso de unificación italiana en el siglo XIX que crecer ahora”, ejemplificó Swiderski. Mencionó que obras como Pinocho o Corazón presentan al niño como un vaso que debía ser llenado de pautas morales y conocimientos, una visión que las novelas contemporáneas complejizaron al abordar la orfandad, el abandono, el duelo, la amistad, el vínculo con los padres y la ausencia de un mentor que acompañe. Las investigadoras señalaron también que los desarrollos críticos recientes se preguntan qué ocurre cuando quien crece es una niña, e incluso por las infancias y adolescencias queer.
Sobre la fuerte presencia de lo autobiográfico en la literatura actual, Swiderski explicó que “son todas novelas de las primeras veces: la primera vez en el sexo, la primera vez en el amor, la primera vez en la escuela, la primera salida del hogar”, hitos que muchos autores vinculan con los ritos iniciáticos y la aventura del héroe.
La edición y la compilación fueron realizadas por Swiderski, Estrella y Mariana Blanco, quien falleció durante el proceso. El libro está dedicado a ella, ya que fue el último proyecto en el que trabajó con entusiasmo. Su capítulo se centra en el teatro y analiza una novela sobre la niñez de Luigi Pirandello, uno de los grandes dramaturgos italianos.
¿Predomina el papel por sobre las pantallas?
Consultadas sobre cómo se lee en tiempos de pantallas, las docentes destacaron que la literatura para niños y jóvenes sigue siendo uno de los bastiones del libro como objeto, con álbumes ilustrados que necesitan de la materialidad del papel. Estrella aseguró que “las lecturas de la infancia son esas que no te olvidas nunca”, y contó que, al recibir a los estudiantes de primer año de Letras, ven de cerca los cambios en las formas de leer y aprenden de los consumos culturales de las nuevas generaciones.
Sobre el valor social de la literatura, coincidieron en que abre otros mundos, amplía la mirada y, en ocasiones, funciona como “una tabla de salvación”. Una de ellas recordó haber escuchado a la escritora Laura Devetach decir que, en su infancia, los libros la salvaron. También subrayaron que la lectura se comparte, en la infancia, en el aula o en un congreso. “Cuando uno está leyendo encuentra una frase, una línea, hay algo siempre que te conecta con ese placer que es la literatura”, concluyeron.

