Del gaucho a Messi: una camiseta que reinterpreta la identidad argentina
Desde la primera remera de algodón pesada en Uruguay 1930 hasta los mundiales históricos en Argentina 1978, México 1986 y Qatar 2022, la camiseta de la selección nacional se consolidó como mucho más que un uniforme. Es un símbolo de identidad, orgullo y memoria, que atraviesa las distintas generaciones.
En esa misma línea de reinterpretación cultural de la indumentaria, y en el marco de la materia Lenguaje Proyectual 4 de la carrera de Diseño Industrial, orientación Indumentaria, de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Mar del Plata (FAUD-UNMDP), se desarrolló una propuesta de merchandising conceptual inspirada en la selección argentina. El proyecto, titulado “La resignificación del héroe popular”, propone un prototipo de camiseta de fútbol que fusiona los códigos de la vestimenta gauchesca tradicional con la indumentaria deportiva contemporánea.
Para profundizar en el origen, los detalles de diseño y el sentido que sostiene esta prenda, Portal Universidad conversó con Gabriela Rodríguez Ciuró, directora de la carrera y docente de la cátedra, y Zaira Ibarra, estudiante y creadora del proyecto.
El potrero y el pibe: la teoría antropológica que inspiró el diseño
Al explicar las lecturas en las que basó su trabajo, la estudiante detalló: “Me basé en un texto de Eduardo P. Archetti que se llama ‘El potrero y el pibe’, que hace la comparación entre lo que es el fútbol en Argentina y en Inglaterra. Dice que allá es disciplina y meticulosidad, mientras que acá es más pasión: nace de los barrios, de los chicos jugando en la cancha de barro, en la lluvia, en el potrero. El texto nombra al gaucho como figura de rebeldía, de libertad y de creatividad. Yo siempre quise hacer una prenda que representase nuestra cultura y dije: ‘es mi momento’. Investigué qué tenía el gaucho, qué lo representaba, y fui tomando esos elementos significativos”.
Esta lectura dialoga directamente con los postulados de Archetti, quien sostiene que la figura del pibe y el espacio del potrero extienden semánticamente la lógica de la pampa y del gaucho en el entorno urbano. La prenda no plantea una evolución cronológica lineal, sino una propuesta donde dos épocas coexisten en una misma prenda.
En esta línea, profundizó: “Llegué al pañuelo y a la guarda pampa, que a simple vista los ves y decís: ‘esto es bien argentino, es criollo, es gauchesco’. La camiseta funciona como el soporte moderno para llevar esa cultura. La prenda trata de representar que antes, mucho antes, un nene chiquito decía ‘quiero ser un gaucho, quiero ser jinete’, y ahora ve a Messi y dice ‘quiero ser Messi’. Esa misma transformación es la que representa la prenda”.
Al ser consultada sobre el marco que dio origen a la camiseta, la docente explicó: “El proyecto es parte de un ejercicio que hacemos en la cátedra de Lenguaje Proyectual de cuarto año, donde los chicos trabajan con el discurso de los objetos, la morfología y la comunicación. Una de las temáticas es la retórica y la polisemia, que es la multiplicidad de mensajes en distintas capas que le podés dar a un proyecto. Con motivo del Mundial dijimos de trabajar con algo que nos conectara a todos, para pensar qué representa la Argentina para nosotros y cómo canalizar esa idea en un objeto de merchandising.”
El proceso detrás de la camiseta
Sobre las primeras propuestas, Zaira Ibarra reveló: “Al principio la pensé como si la camiseta estuviera rota por fuera y abajo se viera todo el uniforme del gaucho: la camisa, el pañuelo, el cinturón y la bombacha de campo. Pero quedaba cualquier cosa. Me pregunté qué me gustaba del gaucho, vi el pañuelo que justo quedaba en el cuello y probé por ahí. Fui llevando los elementos y haciendo una conexión, en lugar de poner una cosa arriba de la otra.”
Asimismo, comentó que “la materia siempre te va encontrando modificaciones, pero mostré esto y me dijeron: ‘sí, es por ahí’. Me quedé muy sorprendida. Obviamente, antes de presentarlo pasé por unas siete propuestas anteriores y traje esta versión mejorada. En realidad, el proceso estuvo en todos los años de facultad que me fueron nutriendo de estos conceptos”.
En cuanto al desafío pedagógico de trabajar la comunicación visual sin recargar el producto, Gabriela Ciuró destacó: “La retórica te permite persuadir, pero lo que buscamos en el diseño es que sea directo sin ser burdo. El desafío en cuarto año era ver de qué manera ponías retórica sin hacer un trabajo que quede en la facultad, sino diseñar algo que nos pudiéramos imaginar en la calle. Por eso hay todo un proceso de idas y vueltas”.
Los símbolos detrás del diseño
El proyecto que reinterpreta la camiseta de la selección argentina, fusiona el diseño deportivo con la tradición criolla mediante un intercambio retórico: el cuello se convierte en la forma y el nudo de un pañuelo, mientras que las franjas celestes están compuestas por una trama de guarda pampa. En el dorso, ubicado por debajo del Sol de Mayo en la nuca, se encuentra la estampa “PIBE” sobre un dorsal “10″ diseñado con la textura del trenzado en cuero criollo, recreado mediante tecnología de estampado DTF. El diseño del dorso se completa con la leyenda “DEL GAUCHO AL CAPITÁN”.
En ese sentido, Zaira Ibarra dijo: “La camiseta propone un intercambio entre ambos códigos, expresa que el héroe nacional argentino cambia de forma, pero conserva los valores y significados que forman parte del imaginario colectivo. La vestimenta del gaucho se futboliza y la indumentaria deportiva se gauchiza, construyendo una continuidad simbólica entre ambos héroes”.
Revalorización cultural y el “argentino orgulloso”
Al reflexionar sobre el perfil del público que se siente interpelado por el diseño, la estudiante afirmó: “Yo lo llamo mucho el ‘argentino orgulloso’. Siente que esto representa su cultura y a su país, entonces se identifica con esto y es como que lo quiere llevar puesto.”
Sobre el fenómeno social de recuperación de las raíces nacionales en la indumentaria y en el deporte, la docente manifestó: “En la última década ha habido diferentes instancias en las que se han puesto en valor cosas que en algún momento quedaban relegadas, como el folclore o el tango, que son parte de nuestras raíces pero estaban corridas. Hoy se vienen revalorizando nuevamente. En esta vuelta a recuperar costumbres y hábitos bien nuestros, aparece el gaucho y se hila directamente con el capitán. Uno elige portar esa cultura.”
Otros proyectos de la cátedra
Al repasar la diversidad de propuestas, Gabriela Ciuró puntualizó: “En este momento son alrededor de noventa estudiantes, con lo cual hay muchos proyectos. Los invitamos a pensar desde dónde y qué quieren contar de la Argentina. Por un lado están los orígenes, las raíces y la cultura; por el otro, el ritual del fútbol, las cábalas, con quién te juntás y con quién compartís estos momentos. Toda esa construcción de conceptos, conforman los ejes que los estudiantes fueron trabajando.”
En ese contexto, mencionó: “A partir de ahí surgieron objetos muy diversos, como un rosario hecho con las pelotitas de los distintos países que jugaban el Mundial, para ir rezando según el rival que nos tocaba, una camiseta que se compone con parches coleccionables de las distintas provincias o monumentos de la Argentina, un short superpuesto en tres capas que da cuenta de los tres mundiales ganados, un vaso fernetero con una pisada de botín que sostiene el lema ‘cada festejo deja su huella’, una cubetera con adentro camisetas de las selecciones para ‘congelar’ y mufar a los rivales. El desafío era demostrar que el diseño resuelve problemas y que también crea objetos accesibles que se puedan llevar a la calle”.


