La Academia Nacional de Ciencias advierte sobre una “grave crisis” en el sistema científico

El sistema científico-tecnológico argentino atraviesa una situación crítica caracterizada por restricciones presupuestarias, falta de continuidad en las políticas públicas y debilitamiento institucional. Así lo advierte la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en el documento “Acciones para un país que se apoye en la ciencia y en la tecnología”, actualizado el 16 de abril de 2026..

“El sistema científico tecnológico argentino atraviesa una grave crisis”, advierte el texto, y señala que el “ahogo presupuestario” es generalizado, en muchos casos con incumplimiento de disposiciones legales vigentes.

El documento plantea que fortalecer la ciencia y la tecnología es una condición necesaria para el desarrollo del país y remarca el rol estratégico del Estado en ese proceso.

El rol de la universidad y la producción de conocimiento

El texto destaca que la investigación científica desarrollada en universidades y centros especializados resulta clave para generar conocimiento y formar recursos humanos calificados. En ese sentido, subraya que sin un proceso sostenido de inversión y aprendizaje tecnológico “no hay posibilidad de salir del atraso”.

A su vez, señala que la articulación entre el sistema científico y el sector productivo no es automática, ya que ambos responden a lógicas diferentes. “Ninguna empresa invierte en una nueva tecnología si no la comprende”, indica el documento, y agrega que la innovación cumple un rol central al transformar conocimientos científicos en productos o servicios.

En esta línea, se retoma el concepto del “triángulo de Sábato”, que vincula Estado, sistema científico y sector productivo como base para el desarrollo. El texto sostiene que los países que lograron consolidarse económicamente lo hicieron a partir de políticas activas en ciencia y tecnología.

Financiamiento, formación y planificación a largo plazo

Entre las principales propuestas, el documento plantea la necesidad de garantizar un financiamiento sostenido y previsible para el sector. En particular, menciona la importancia de cumplir con la meta de inversión del 1% del PBI establecida por la Ley 27.614, aunque advierte que este objetivo no se ha alcanzado.

También se propone fortalecer la formación en disciplinas STEM y generar condiciones para retener profesionales altamente capacitados en el país. “Se debe facilitar su capacitación adicional en el exterior, pero generando mecanismos que garanticen su regreso”, señala el texto.

En relación con la inversión, se indica que el financiamiento debe ser compartido entre el Estado y el sector privado. Actualmente, la participación privada en investigación y desarrollo en Argentina se ubica entre el 20% y el 25%, lejos de los niveles de los países desarrollados.

El documento también plantea la necesidad de sostener tanto la investigación básica como los proyectos estratégicos de gran escala, y advierte que “los fondos invertidos en ciencias básicas y en tecnología no son un gasto, sino una inversión imprescindible para el desarrollo del país”.

Estructura institucional y desafíos a futuro

El texto destaca que Argentina cuenta con un entramado institucional relevante en materia científica, integrado por universidades, organismos como el CONICET y agencias de financiamiento. Sin embargo, advierte que este sistema se ve afectado por la falta de continuidad de las políticas públicas.

En ese sentido, propone jerarquizar el área de Ciencia, Tecnología e Innovación a nivel ministerial para mejorar la coordinación con otras áreas del Estado y fortalecer la planificación estratégica.

Además, señala que los desafíos actuales —como la inteligencia artificial, el cambio climático o la seguridad alimentaria— requieren capacidades científicas y tecnológicas sólidas para ser abordados.

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