¿Adictos al ibuprofeno?: el abuso del consumo y sus consecuencias

 

Normalmente ante alguna dolencia recurrimos a los fármacos que tenemos en nuestro hogar, principalmente el ibuprofeno y el paracetamol. Pero, ¿qué sucede cuando nos excedemos de ese uso y generamos un consumo constante de estos medicamentos?

Portal Universidad dialogó con Víctor Bazán, Médico y Profesor Adjunto de la cátedra Medicina Legal y Toxicología de la Escuela Superior de Medicina en la Universidad Nacional de Mar del Plata, sobre el mal uso del ibuprofeno.

Haciendo referencia a la pandemia, el médico declaró que “hay un aumento en el consumo de los medicamentos. Estuvieron muy utilizados en gran cantidad los analgésicos y antiinflamatorios, entre ellos está el ibuprofeno y el paracetamol, que fue uno de los fármacos que destacaron en la pandemia y que la gente consume sin ningún tipo de prescripción médica”.

Por lo tanto, afirmó que “podemos hablar de un abuso del uso del ibuprofeno”.

Al alcance de la mano

Cuando tenemos alguna dolencia, un ibuprofeno o paracetamol siempre tenemos cerca. “Dentro de los motivos de consultas está cualquier tipo de dolor, y muchas veces las personas o ya tienen el medicamento en la casa o van a la farmacia y lo compran sin receta”.

En lo que tiene que ver con los medicamentos sin receta, “en Argentina solo el 10% de los fármacos son de venta libre, que son para dolencias menores que no requerirían intervención médica. Pero se calcula que más del 35% de los medicamentos son vendidos sin prescripción médica”.

Consecuencias del mal uso del ibuprofeno

“Estamos hablando de un antiinflamatorio muy conocido, de uso generalizado. Las personas saben que es bueno para el dolor, para bajar la fiebre, etc. el problema es que conocen los efectos terapéuticos y no siempre conocen cuales son las dosis que debería tomar y por cuánto tiempo”, explicó el docente.

Además, expresó que “tampoco conocen lo que se despliega en el prospecto del medicamento donde se encuentran dos los efectos adversos que vienen de la mano de este consumo”.

Algunos de los efectos no deseados que mencionó Bazán son: 

  • “Pueden dar pirosis, esa sensación de reflujo ácido que uno siente en el pecho”.
  • “Úlceras en el estómago, en el duodeno”.
  • Hemorragias digestivas, que a veces son visibles y a veces no”.
  • “Es una causa importante de anemia”.
  •  “Tiene un efecto sobre la coagulación de la sangre”.
  • “Se ha comprobado que a dosis muy elevadas pueden empeorar enfermedades cardiovasculares”.
  • Puede alterar la función renal”.

“Los efectos adversos son enormes, son muchos y son de alto riesgo, que pueden llevar a la muerte de la persona”, expresó.

Por otro lado, el médico destacó que “muchas veces no tenemos en cuenta, que las personas que están polimedicadas, que reciben de forma frecuente varios medicamentos, y toman un inflamatorio tienen interacciones farmacológicas, lo que hace que uno u otro de los medicamentos que está tomando pierda eficacia”.

“Una persona que está tomando un medicamento para la presión arterial y toma 3-4 ibuprofenos por día, no entiende por qué se le sube la presión. Eso es interacción farmacológica, el ibuprofeno está disminuyendo la eficacia del hipotensor“, ejemplificó Bazán.

Ante esta situación, el médico comentó que “es importante la acción del farmacéutico y la acción del médico, porque se trata fundamentalmente de educar a las personas”.

Por último destacó que “tenemos que usar las dosis mínimas y limitar el tiempo, no es algo que se pueda tomar ilimitadamente. Es un trabajo que se tiene que hacer en conjunto con farmacias y médicos evitando este mal uso del medicamento”.

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