Autoridades de la UNMDP participaron de la apertura de la Semana Social Diocesana

La rectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Mónica Biasone, y la vicerrectora Marina Sánchez Herrero participaron este viernes de la apertura de la Segunda Semana Social Diocesana, organizada por la Diócesis de Mar del Plata junto al Secretariado de Pastoral Social.

Bajo el lema “Educación y trabajo al servicio de la dignidad humana”, el encuentro reunió a representantes del ámbito académico, religioso, político y social para promover el diálogo y la reflexión sobre los desafíos que atraviesan la educación, el trabajo y el desarrollo humano en la actualidad.

La jornada inaugural contó con la presencia de autoridades eclesiásticas, universitarias, representantes de organizaciones de la sociedad civil y funcionarios de distintos niveles del Estado, quienes compartieron un espacio de intercambio sobre el aporte de las instituciones a la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.

En el marco de la programación de la Semana Social, la rectora Mónica Biasone integró el conversatorio “Inteligencia Artificial y Educación Superior y de Grado”, junto a Amado Zogbi, rector de la Universidad Atlántida Argentina; Rubén Soro, rector de la UTN Mar del Plata; Pablo Vitar Marteau, vicerrector de Desarrollo y Vinculación de la Universidad FASTA; Paulo Falcón, rector de la Universidad CAECE; y Rubén Primo Fernández, vicerrector de la Escuela Universitaria de Teología de Mar del Plata.

La IA y el desafío de formar profesionales para el futuro

Durante su exposición, Biasone invitó a reflexionar sobre el papel de las universidades frente al avance de la inteligencia artificial y sostuvo que el debate excede el desarrollo tecnológico para centrarse en el modelo de sociedad que se busca construir.

“La pregunta no es para qué sirve la inteligencia artificial, sino qué mundo queremos construir. A partir de esa definición tenemos que pensar cómo utilizamos esta herramienta”.

La rectora señaló que, si bien la inteligencia artificial representa un avance científico extraordinario con aplicaciones en múltiples áreas del conocimiento, también plantea interrogantes sobre la distribución de sus beneficios y el riesgo de profundizar desigualdades. En ese sentido, sostuvo que las universidades deben asumir un rol activo en la formación de profesionales con una sólida base ética y humanística.

Asimismo, remarcó que uno de los principales desafíos de la educación superior es diferenciar la información del conocimiento. “La información no es conocimiento, no es aprender”, expresó, al tiempo que destacó que la función docente consiste en promover el pensamiento crítico y la curiosidad de los estudiantes. “Lo importante es seguir cultivando las preguntas en los estudiantes”, agregó.

Biasone también presentó algunos de los proyectos que impulsa la Universidad Nacional de Mar del Plata para abordar estos desafíos, entre ellos la Escuela de Futuros, una iniciativa orientada a formar profesionales capaces de desenvolverse en escenarios aún desconocidos, con una mirada interdisciplinaria y comprometida con las transformaciones sociales.

En ese marco, sostuvo que el desarrollo tecnológico debe estar guiado por valores humanos. “La inteligencia artificial no tiene moral, eso se lo damos los humanos”, afirmó, y concluyó que el desafío de las universidades no es resistirse a estas herramientas, sino utilizarlas para construir una sociedad más justa. “No se trata de desechar la herramienta, sino de preguntarnos cuánto humanismo podemos sostener dentro de estas nuevas herramientas que a veces nos asustan y a veces nos dejan perplejos”, concluyó.

También puede gustarle...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *