La preservación de las rutas escénicas
Por Federico Isla
El crecimiento urbano no planificado es un proceso que parece irremediable a pesar de las advertencias científicas. Actualmente el Panel de Cambio climático se encuentra analizando las contribuciones de las ciudades que para el año 2100 pueden alcanzar el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Las técnicas de modelaje utilizan por un lado las concentraciones atmosféricas para estimar las contribuciones urbanas (top down); por el otro lado se miden las emisiones directas (chimeneas industriales, datos de tránsito, consumo de energía, ritmos de construcción) para simular las emisiones futuras (bottom up).
El crecimiento demográfico ha originado urbanizaciones sin servicios básicos. Hasta el desarrollo turístico ha tenido un boom sin calles pavimentadas, red de abastecimiento de agua o servicios cloacales. Ese crecimiento desordenado atenta contra la calidad estética o sanitaria de los recursos naturales y/o paisajísticos que originaron esas localidades. Los planes Pro.Crear originaron reactivaciones de viejos loteos en el sur de General Pueyrredon que tampoco habían tenido planificación en sus orígenes.
No existe al momento legislación específica con relación a la preservación de las rutas escénicas. En el año 2021, especialistas del sector turístico identificaron 100 tramos de rutas (en jurisdicción provincial y nacional) de cualidades paisajísticas. En 2022, ese conjunto de tramos escénicos fue analizado por un equipo de la Dirección de Desarrollo de Turismo de Naturaleza y se priorizaron 30 según belleza natural, interés cultural, estado del camino, o articulación con atractivos turísticos. En noviembre de 2023, Vialidad Nacional había colocado 52 carteles a lo largo de 8 rutas escénicas en 7 provincias. La primera de ese listado era la ruta 11 de Buenos Aires y se denominó “de las olas”.
Hace muy poco, otra ruta escénica, el Camino del Abra entre las sierras de Tandilia, se logró preservar del impacto de los aerogeneradores propuestos para el tope de la Sierra de la Peregrina. Muchas rutas escénicas se encuentran en localidades prístinas ajenas al crecimiento urbano. En las vecinas a ciudades de crecimiento rápido resulta necesario extremar los cuidados de preservación. La ruta 11 en su tramo Mar del Plata-Miramar fue forestada hace años por el Ministerio de Asuntos Agrarios. Actualmente el valor escénico de esa ruta es en sí un atractivo turístico que atraviesa el Paseo Costanero Sur y el sector de los hoteles de Chapadmalal de jurisdicción nacional.
Si bien la ley aprobada parece sorprender a autoridades municipales se deberán analizar las evaluaciones de impactos estratégicas contempladas tanto en la normativa provincial como municipal. Al mismo tiempo, su cumplimiento deberá sortear las construcciones del Complejo Turístico de Chapadmalal, expropiado con fines específicos en 1945 y declarado monumento nacional según decreto 784/13.
Federico Ignacio Isla es doctor en Ciencias Naturales y licenciado en Geología, investigador superior ad honorem del CONICET. Se especializa en sedimentología costera y en el estudio de la dinámica litoral, el nivel del mar y la erosión costera. Desarrolla sus actividades en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC) en Mar del Plata. Su trabajo científico se centra en los impactos del cambio del nivel del mar en la costa bonaerense.
Ha producido numerosas publicaciones científicas sobre evolución costera, geomorfología y ambientes marinos.
Además, dirige y forma recursos humanos en el ámbito del CONICET y la investigación geológica.
