Recicladores urbanos: el trabajo detrás de los residuos
En Mar del Plata, los recicladores urbanos forman parte de un circuito de recuperación de residuos que atraviesa dificultades cada vez mayores. Los trabajadores recorren la calle en búsqueda de cartones, papeles, plásticos y vidrios. En condiciones poco propicias y de riesgo en el trabajo, salen día a día a buscar la forma de subsistir en una ciudad donde la situación del empleo no es favorable.
En relación con esto, la ciudad vive una baja en el número de recuperación de residuos en el último tiempo. Este factor afecta directamente a los trabajadores del sector, generando una fuerte pérdida de ingresos y precarizando más la situación laboral. Variables como la no separación de residuos o la ineficiencia en la recolección diferenciada son los que generan que la tasa caiga: según la Municipalidad de General Pueyrredon, el índice de recuperación de residuos bajó del 8,12% al 6,5% en los últimos doce meses relevados.
Subsistir en la informalidad
El movimiento de recicladores urbanos, principalmente cartoneros, comenzó a tomar fuerza en los años 80 y la llegada de la crisis del 2001 obligó al sector a organizarse. Con el paso de los años, la actividad se volvió fundamental en la economía popular. En diálogo con Portal Universidad, Cristian Blasina, integrante de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), comentó respecto a la actualidad: “La verdad es que ya no se puede vivir del reciclado si no es con el acompañamiento del Estado. Nosotros peleamos porque el municipio pague por kilo recuperado a los recicladores, porque pagan por entierro pero no paga por cada kilo que se recupera”.
El entierro de desechos se realiza en el Predio de Disposición Final de Residuos, ubicado en Antártida Argentina 9900. En este espacio confluyen diariamente más de mil toneladas de desechos urbanos que provienen de Mar del Plata y Batán, cifras que suelen aumentar en la temporada de verano. Estas grandes cantidades de desechos desgastan con el tiempo las zonas de entierro.
Además, Blasina habló sobre las distintas ramas del sector: “Hay distintos sectores, tenés lo más chiquito que son dos cooperativas de reciclado de Mar del Plata, una es CURA y otra es RUM, que laburan entre 25 y 30 compañeros entre una planta y la otra. Después tenés todo el otro mundo que no está organizado en cooperativa, que son los carreros, cartoneros y los trabajadores del predio de disposición final, que les dicen los quemeros”.
En base a las condiciones de trabajo en las que conviven Blasina aseguró: “Un compañero reciclador en el predio de disposición final labura encima de la montaña de residuos, expuesto a cortes, a infecciones. Esas son las situaciones inhumanas en las que trabajan”, y agregó: “Ahí llegan camiones y contenedores con alimentos, con desperdicios farmacéuticos. Todo bastante informal y de muy malas condiciones”.
Blasina también se refirió al precio de los materiales de trabajo que varió en el último tiempo: “Bajó el precio producto de las aperturas de las importaciones. El mercado compró material en otro país, no compró por dos meses acá en Argentina y se desplomó todo el reciclado, había cartón por todos lados”, sentenció.
Según la Cámara Argentina de la Industria de Reciclados Plásticos (CAIRPLAS), en el año 2025, el precio del cartón cayó hasta un 70%. Coinciden en que uno de los factores determinantes en la bajada del precio fue el ingreso de materiales importados a precios inferiores a los locales. Esta medida afectó directamente a los recuperadores que utilizan estos materiales como su principal materia prima.
En búsqueda de la mejora en las condiciones, Blasina manifestó los reclamos del movimiento: “El reclamo del cartonero tiene que ver con que los municipios reconozcan el trabajo cartonero como un servicio público y un trabajo. A partir de reconocerlo, que puedan otorgar los mismos derechos que tiene la clase trabajadora formal”, y sumó: “Que se pueda sistematizar el circuito de reciclado en los municipios, que formalicen la actividad de los recicladores y que con todo eso se pueda armar un sistema de reciclado que reduzca la cantidad de material que va a entierro, alargando la vida útil, cuidando el medio ambiente y garantizando fuentes laborales que tan necesarias son en Mar del Plata”.
El rol de la Universidad en el reciclado
La problemática no solo incide en quienes recuperan los residuos, también en lo que sucede con ellos antes de llegar a sus manos. Sobre este punto, Portal Universidad conversó con Ana Martínez Salas, coordinadora del Programa Universidad y Ambiente de la UNMDP, quien explicó sobre el proceso de reciclado: “Los materiales llegan contaminados porque llegan en camiones que levantan tanto bolsa verde como bolsa negra, además de que la recolección diferenciada no está generalizada en todo Mar del Plata. Si el camión pasa por un barrio en el que está funcionando y después sigue a un barrio en el que levanta bolsa negra, todo eso ya es material que se contamina”.
En 2025 el Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR) había proyectado extender a toda la ciudad la recolección separada, que hasta entonces se realizaba solo en 5 barrios. La iniciativa buscaba reanudar la política de recolección que se había implementado en 2012 y que había quedado discontinuada con el tiempo. Sin embargo, la propuesta de recolección no avanzó, por lo que todavía es un problema vigente en Mar del Plata.
Acerca del rol de los grandes generadores de residuos en la sociedad explicó: “Los hoteles, balnearios, industria, todos aquellos que generan una determinada cantidad de kilos por mes, están obligados por ley a entregar la fracción de material reciclable a un destino sustentable”, y agregó: “Si realmente se trabajara en que los grandes generadores hagan esa separación en origen y entreguen ese material a un destino sustentable, ahí el trabajo se aliviana un montón para los separadores”.
En ese sentido, destacó el rol de la Universidad en el área: “Desde la universidad venimos llevando adelante el programa de separación de residuos con perspectiva de inclusión social desde el 2022. Es una iniciativa que llevamos adelante con la Subsecretaría de Obras y la Subsecretaría de Servicios, entendiendo que la universidad tenía la responsabilidad de ser ejemplo en la idea de construir una universidad sustentable”, y añadió: “Una de las primeras cosas que teníamos que hacer era poder abordar la temática de los residuos y ser una institución que se responsabiliza por los residuos que genera y para eso desarrollamos esta iniciativa donde arrancamos pensando y diseñando la política desde poder dar primero la infraestructura a todas facultades y a todas las dependencias de la universidad”.
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En cuanto a la importancia de la labor de los recicladores aseguró: “Cada kilo o tonelada de material que los recuperadores logran reciclar y reinsertar en el circuito productivo es un kilo o tonelada de material que la municipalidad no tiene que transportar hasta el predio y que no tiene que enterrar alargando la vida productiva del predio que tiene la Municipalidad. Entonces no es solo trabajo digno para los recuperadores, sino que es una ganancia en la vida útil del predio de disposición final que sabemos que tiene un costo enorme para la Municipalidad”.


