Geopolítica de la enfermedad: “La universidad pública es fundamental para construir conocimiento al servicio de los pueblos”
En el marco del Encuentro de Profesores de Geografía, que se realiza en Mar del Plata del 4 al 6 de noviembre, docentes y especialistas se reunirán para debatir los principales desafíos socioambientales y territoriales del país y la región. Entre lo más destacado, la conferencia inaugural tuvo su centro en la geopolítica de la enfermedad, una perspectiva crítica que aborda cómo las dinámicas globales de producción y despojo transforman los territorios y repercuten en la salud colectiva.
Para profundizar en esta temática y conocer los principales ejes de la conferencia, desde Portal Universidad dialogamos con el Dr. Damián Verzeñassi, director del Instituto de Salud Socioambiental e integrante de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL), quien estará a cargo de la apertura del encuentro.
Para comprender los problemas ambientales actuales, Verzeñassi plantea mirar más allá de lo local y observar cómo se distribuyen las industrias contaminantes a nivel mundial. Sobre el origen de esta categoría, el médico explicó: “Nosotros desde Salud Socioambiental, hace varios años, construimos la categoría de la geopolítica de la enfermedad para explicar los procesos de traspaso de la industria contaminante del Norte Global al Sur Global, como parte de una estrategia que tiene el Norte Global bien establecida hace más de 50 años, de recuperación de habitabilidad en sus territorios a costa de la pérdida de habitabilidad en los nuestros”.
Sobre el valor de llevar este debate a los docentes, destacó: “Nos parecía muy pertinente poder compartirles a quienes tienen la responsabilidad de formar en el aprendizaje de la geografía en nuestro país, respecto de cuáles son las herramientas que tendríamos que tener en cuenta para poder identificar el por qué están cambiando y cómo están cambiando nuestros territorios, de ser territorios de vida y diversidades para convertirse en territorios de los extractivismos”.
En este sentido, Verzeñassi sostiene que “nosotros somos territorio, entonces lo que nuestros cuerpos expresan como problemas de salud en realidad son la expresión de los trastornos del metabolismo entre la sociedad y la naturaleza que atraviesan nuestros territorios”.
Al detallar cómo nació esta línea de investigación y de qué manera se piensa la salud desde el territorio, el especialista relató: “Cuando empezamos a trabajar la salud socioambiental, la construimos a partir de la convicción de que necesitábamos algo más de lo que la facultad nos daba en términos de información para nuestra formación profesional. La identificación del cuerpo como el primer territorio que habitamos y que pertenece a un territorio más amplio, sumada a la identificación de los procesos metabólicos entre la sociedad y la naturaleza, nos permitió en ese diálogo entre la ecología política, el pensamiento ambiental latinoamericano, la salud colectiva y los ecofeminismos construir no solamente la salud socioambiental y esta categoría de la geopolítica de la enfermedad, sino también empezar a pensar cómo construimos una estrategia de cuidados para avanzar hacia una sociedad que recupere lo común, lo comunitario, y que tenga como principio ordenar todas las prácticas comunitarias alrededor del cuidado de la salud”.

Asimismo, Verzeñassi cuestionó: “Necesitamos reconocer que los extractivismos nunca nos van a poder garantizar la salud a ninguno de los que vivimos en estos territorios que son arrasados por la voracidad propia de quienes pretenden garantizar rentabilidad a corto plazo a expensas de destruir los espacios donde vivimos todos nosotros. Cuando uno piensa que en nuestro país se justifica el avance de los negocios y la megaminería porque necesitamos dólares para poder vivir, y eso en realidad lo que está justificando es la destrucción de procesos vitales, la contaminación del agua, de los suelos, de los alimentos y el daño en nuestros cuerpos y en la salud de las personas, uno dice que está todo trastocado. Tendríamos que ordenar las políticas públicas en función del cuidado de la salud, y a partir de cuidar la salud, recién después ver qué sistema productivo, qué sistema de producción de alimentos y qué sistema de producción de riqueza necesitamos”.
Nosotros somos territorio, entonces lo que nuestros cuerpos expresan como problemas de salud en realidad son la expresión de los trastornos del metabolismo entre la sociedad y la naturaleza que atraviesan nuestros territorios”
Para mostrar este panorama de forma más clara, se elaboraron una serie de herramientas visuales e investigativas. Al respecto, el médico explica: “Entre 2024 y 2025 construimos a partir de talleres realizados a lo largo y a lo ancho del país en cada una de las cinco regiones, los mapas cuerpo-territorio de las distintas regiones argentinas, que se pueden bajar gratuitamente de nuestra página web saludsocioambiental.org. Así pudimos sintetizar de una manera muy gráfica y a través del lenguaje del arte, este impacto en los cuerpos de los agronegocios, los extractivismos mineros, la industria del fracking e incluso el avance del extractivismo offshore de gas y petróleo, que tanto afecta a Mar del Plata y a toda la costa marítima argentina”.
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mapas cuerpo-territorio de las distintas regiones argentinas -
mapas cuerpo-territorio de las distintas regiones argentinas -
mapas cuerpo-territorio de las distintas regiones argentinas -
mapas cuerpo-territorio de las distintas regiones argentinas -
mapas cuerpo-territorio de las distintas regiones argentinas
Los extractivismos y su impacto en Mar del Plata
Al analizar la situación particular de Mar del Plata, el docente advierte: “Mar del Plata tiene una confluencia: por un lado el modelo agroindustrial con el uso de transgénicos asociados a agrotóxicos y el uso de agroquímicos en las frutas y verduras del cordón frutihortícola de la ciudad. Al mismo tiempo tenés explotaciones offshore de gas y petróleo, pero también todo el avance del extractivismo urbano. Son distintos extractivismos que se van vinculando. Además, no nos olvidemos de que las partículas que se suspenden en el aire, como en los polos petroquímicos, o que se trasladan por el agua en napas subterráneas son partículas que no pueden controlarse; aunque no se generen directamente en Mar del Plata, sino en localidades de los alrededores, eso también impacta”.
Sobre los cambios en el territorio, sostuvo: “Nuestras geografías están cambiando no en función de procesos geológicos, sino de intervenciones humanas que no responden a la necesidad de cuidar la vida, sino a los intereses económicos de corto plazo de algunos pocos, a expensas de la salud y la vida de muchos”.

Por este motivo, el doctor fundamentó: “La educación ambiental es un campo que nos ofrece herramientas muy saludables y necesarias hoy para poder repensar los procesos no solamente pedagógicos, sino los procesos epistémicos que van moldeando las estructuras de nuestras comunidades. Hay que animarse a des-saber, hay que animarse a repensar todo lo que se ha pensado hasta ahora y volver a pensarlo con otras lógicas, con otros paradigmas que estén vinculados no al capitaloceno, antropocéntrico y mercadocéntrico, sino a una mirada más biocéntrica, más compleja y más integradora de los procesos que hacen posible la vida”.
Al conversar sobre el compromiso social en repensar la educación, el especialista destaca: “El Encuentro de Profesores de Geografía es un espacio extraordinario porque sale de lo que habitualmente es ofertado como proceso de capacitación y se transforma en un espacio de intercambio de diálogos no hegemónicos. Esto nos permite animarnos a reconfigurar los territorios en función del cuidado de la vida y transformar cada aula de nuestro país en un espacio de aprendizaje y enseñanza, en un espacio de construcción de soberanía y de identidad nacional con perspectiva latinoamericana”.
Sobre el objetivo de las jornadas docentes, agregó: “Vamos a intentar que el inicio de la jornada sea para reflexionar críticamente sobre nuestro territorio con una mirada que nos permita entender que el territorio es mucho más que un mapa. La diversidad que tiene el territorio argentino no es solo de paisajes; es una diversidad cultural, biológica y de historias que deben ser tenidas en cuenta para interpretar la geografía”.
El papel fundamental de la universidad pública y sus desafíos
Uno de los principales obstáculos para abordar estos temas es el propio sistema educativo, Verzeñassi remarca: “El primer desafío es la ceguera epistémica que hemos sufrido todos los que nos formamos en los sistemas educativos formales bajo un paradigma hegemónico que niega la diversidad y la otredad. Cuando ese paradigma es cuestionado, reacciona con mucha dureza”.
Un hecho reciente ejemplifica esta presión sobre la investigación independiente. Al detallar el caso, el médico denuncia: “Un ejemplo es lo que ha ocurrido con Virginia Aparicio, investigadora del INTA y del CONICET, que acaba de ser exonerada del Estado Nacional porque cometió el delito de haber sido la referente en Argentina de una investigación internacional que permitió demostrar, sin ninguna duda, que en Argentina tenemos los niveles de agrotóxicos más altos de todo el mundo. Lejos de asumir la responsabilidad de haber permitido esto en los últimos 30 años, el Estado decide despedirla dejándola sin trabajo, sin una sola refutación científica ni académica a su trabajo respaldado a nivel global. El desafío es poder encontrarnos y generar ciencia digna en un contexto de persecución, violencia y miedo instalado desde los propios lugares del Estado”.
Ante los debates actuales sobre el financiamiento universitario, destacó el valor de las universidades públicas para la formación de profesionales críticos y la investigación orientada al bien común. “El avance del pensamiento hegemónico de la modernidad nos ha llevado a esta crisis climática global, y ese avance contó con la complicidad de muchos espacios universitarios. Ahora bien, el ataque que hoy sufre la Universidad Pública Argentina es un ataque absolutamente planificado para impedir que siga generando espacios de discusión y de construcción de pensamiento crítico al servicio de la realidad”, reafirmó Verzeñassi.
En este contexto, afirma: “Desde la salud socioambiental entendemos que la Universidad Pública es el bastión fundamental para avanzar en la construcción de un conocimiento científico crítico al servicio de los pueblos y no de las corporaciones. Hay que trabajar fuertemente para defender la Universidad Pública, exigir que el Gobierno Nacional cumpla con la ley, y garantizar que los fondos universitarios se empleen no para investigar o formar profesionales al servicio de corporaciones, sino al servicio de las necesidades de los pueblos para transformar la realidad”.
Finalmente, el especialista dejó una mirada positiva sobre el trabajo conjunto con la comunidad académica local: “La idea es poder plantear la importancia de avanzar en la construcción del Estado Ecosocial como un cierre esperanzador. El rol de la Universidad Nacional de Mar del Plata, como institución formadora que cuenta con un cuerpo científico y docente de excelencia y una comunidad universitaria propensa a habilitar el pensamiento crítico, es fundamental. Estamos muy felices de participar de esta actividad y de volver a Mar del Plata”.


