EUDEM presentó un libro sobre el teatro marplatense en los años 70
Gabriel Cabrejas es Profesor en Letras, Magíster y Doctor en Historia por la Universidad Nacional de Mar del Plata. Además de los tres volúmenes de historia del teatro marplatense, es autor de la tetralogía teatral Cuatro ambientes (Autores de Argentina, 2021) y la novela “Descalza en la noche y la tormenta” (Estanislao Balder, 2005). Se desempeña como docente de Estética y Seminario de Cine y Cultura del Siglo XX en la UNMDP. Este año, publicó, a través de EUDEM, La belleza del diablo. Crónicas del teatro marplatense en los años 70.
Se trata del tercer volumen de una serie que el autor viene construyendo desde 2015, cuando publicó “Un escenario en la playa”, y que continuó en 2017 con “Los años 60, un modelo para amar”. Ambos anteceden a este tomo, que avanza cronológicamente sobre el período más convulso del teatro local: aquel en que los grupos independientes incorporaron el discurso político revolucionario como eje de su propuesta estética. “Había habido teatro prácticamente desde la fundación de la ciudad”, señaló Cabrejas en diálogo con Portal Universidad, y recordó cómo aquella investigación, surgida casi por azar a partir de su incorporación a un grupo de investigación sobre la historia del arte en Mar del Plata, lo llevó a una tesis doctoral de más de mil páginas.
El libro reconstruye el desarrollo de los centros culturales y las compañías teatrales autóctonas que proliferaron en la ciudad durante ese lustro, y muestra cómo Mar del Plata, una ciudad que, según el propio autor, “nunca tuvo fama de tener intereses intelectuales”, sostuvo temporadas teatrales superpuestas con un público local fiel. Uno de los ejes centrales es la figura de Nachman, director formado en el teatro independiente porteño que llegó a Mar del Plata con la ambición explícita de “destronar a Buenos Aires” y cuya trayectoria quedó truncada por su desaparición durante la última dictadura.
Pero la obra no se limita a los nombres consagrados. Uno de sus aportes más significativos es el rescate de la dimensión colectiva del teatro independiente: actores, actrices y directores que construyeron salas comprando casas en ruinas, haciendo trabajo de albañilería ellos mismos, y que debieron enfrentarse de manera permanente al problema de no contar con espacios propios. La falta de teatros, ocupados por compañías de Buenos Aires durante la temporada de verano, obligó a los grupos locales a una existencia nómade o directamente a la disolución. “Duran poco no porque no tengan éxito, sino porque tienen que pagar los alquileres“, explicó Cabrejas.
El libro también habilita una lectura sobre el presente. Cuando el autor describe aquellas compañías que debían combinar la actividad teatral con otros trabajos para sostenerse económicamente, el paralelismo con la situación actual del teatro independiente marplatense se vuelve inevitable. “La crisis nos hace hacer teatro y a su vez el teatro sobrevive a la crisis“, reflexionó. A pesar del recorte en los subsidios del Instituto Nacional del Teatro y la concentración de espectadores en los fines de semana largos, los espacios culturales sobreviven por la voluntad de quienes los habitan.
La belleza del diablo no es únicamente un trabajo de historiografía cultural: es también un acto de justicia hacia una generación de artistas cuyo esfuerzo no dejó registros sistemáticos. Cabrejas reconstruyó puestas en escena a partir de álbumes de fotos, reseñas periodísticas y testimonios de sobrevivientes, algunos ya fallecidos, para reponer ese “momento mágico y único”, efímero por naturaleza, que es la representación teatral.

