De la autoevaluación a la evaluación externa: la UNMDP avanza en un proceso integral para analizar su presente y proyectar los próximos años.

Este martes 29 de septiembre, la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) recibió a la vicepresidenta de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), Danya Tavela, quien junto a la rectora, Mónica Biasone, firmaron un convenio que formaliza el avance hacia la instancia de evaluación externa. El encuentro se desarrolló en el Aula “Silvia Filler” de Rectorado y contó también con la participación de la vicerrectora, Marina Sánchez Herrero, el subsecretario de Planificación Estratégica, Fernando Hammond, integrantes de la Comisión Asesora de Autoevaluación y Planeamiento (CAAyP) y representantes de las distintas unidades académicas.

Tras la presentación de los primeros dos capítulos del Informe de Autoevaluación Institucional 2026 que reunieron un análisis sobre el contexto en el que se desarrolla la Universidad y sus principales lineamientos institucionales, la UNMDP dio un paso más hacia la formalización de este trabajo. Para eso, la presencia del organismo descentralizado de Argentina que evalúa y acredita las instituciones y carreras universitarias del país es un paso fundamental para establecer plazos en el que se prevén visitas de pares evaluadores a partir de 2027.

Así lo reflejó Biasone, quien encabezó y abrió el acto: “Danya es una gran militante de la universidad pública, habiendo tenido intervenciones altamente significativas en defensa, no solo del sistema sino también del presupuesto. Por eso también nos parece fundamental en este momento de las universidades públicas argentinas y del país, decirle a la comunidad que, a pesar de todo, seguimos pensando en la autoevaluación, en la evaluación externa y en la calidad institucional”.

Al momento de tomar la palabra, Tavela hizo principal hincapié en la importancia de haber tomado esta decisión en este momento en particular. “Este es el momento correcto. Primero porque refuerza el sentido de comunidad y de pertenencia y nos va a ayudar muchísimo a sostener esos lazos que en momentos de dificultades económicas también se deterioran lógicamente. Segundo, porque de cara a la sociedad es muy importante mostrar una universidad que está activa y que está queriendo seguir mejorando, no la universidad que que el gobierno pretende cerrar. Y tercero, porque la evaluación institucional es un proceso muy sano políticamente hacia dentro de la institución. Y esto lo digo no de mi experiencia en CONEAU, sino de mi experiencia en la gestión universitaria”.

Con respecto a la evaluación externa, la ex diputada nacional también explicó su injerencia, principalmente para una gestión como la actual que lleva menos de un año a cargo. “Poder sentarnos a reflexionar sobre lo que hacemos bien, lo que hacemos más o menos, las debilidades que tenemos y cuál es el camino es realmente todo ganancia y un beneficio para la conformación de la comunidad. La evaluación externa no es punitiva. No hay una universidad que le va mal y una que le va bien. Lo que hace es, a partir de lo que ustedes mismos analizan y detectan e incorporando lo que ven los pares, se hace una serie de recomendaciones en términos de las siete dimensiones de la universidad que nos permitan trazar una hoja de ruta y un rumbo para la institución en los próximos años”.

Los plazos y próximos capítulos de la autoevaluación

Tal como sucedió en la presentación de la Comisión Asesora de Autoevaluación y Planeamiento (CAAyP), Fernando Hammond fue el encargado de especificar detalles técnicos sobre la continuidad del proceso. Este procedimiento se divide en dos fases principales, comenzando con una autoevaluación a cargo de la propia universidad —cuya entrega del informe está prevista para abril de 2027 e incluirá fichas institucionales y del Sistema Institucional de Educación a Distancia  (SIED)—, y continuando con una evaluación externa por parte de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria. Esta segunda etapa contempla la visita de pares evaluadores aproximadamente seis meses después de entregado el informe, bajo las siete dimensiones estipuladas en la Resolución CONEAU Nº 382/11.

“Para abril de 2027 reuniríamos todo el trabajo que venimos haciendo ya en esta comisión. Esto también nos da la posibilidad de que CONEAU nos haga un acompañamiento técnico en cualidades respecto de cómo atravesar este proceso de autoevaluación de parte de sus responsabilidad. Nosotros nos comprometemos a dar la fecha, y CONEAU se compromete a brindar apoyatura y nos fija algunos criterios que tenemos que observar y los compartimos acá en la presentación porque creo que habla del trabajo que tenemos por delante como comisión”, explicó el subsecretario de planificación estratégica.

​Asimismo, el acuerdo enfatiza que el éxito de esta autoevaluación requiere de una alta participación de la comunidad universitaria y de una mirada integral de la institución. Desde la Secretaría de Planeamiento Estratégico Participativo y las autoridades se apunta a construir una imagen documentada de la UNMdP que contemple una perspectiva histórica y contextual, con recomendaciones jerarquizadas y factibles. Paralelamente, el proceso evaluará el SIED para su ratificación y buscará articularse de manera directa con los procesos de acreditación de carreras de grado y posgrado.

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