Gestión universitaria con datos: la UNMDP capacita a sus facultades en el uso del sistema SIU-Wichi
La Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) llevó a cabo una jornada de capacitación sobre el uso estratégico del sistema informático SIU-Wichi, destinada a equipos directivos, funcionarios y gestores de las áreas académicas de sus distintas dependencias. La actividad se centró en brindar herramientas operativas para consultar y analizar indicadores clave sobre el rendimiento académico, el seguimiento de la matrícula estudiantil y las trayectorias de los graduados.
Para profundizar en los alcances de esta iniciativa y comprender el impacto que tiene en la planificación universitaria, desde Portal Universidad dialogamos con Consuelo Huergo, subsecretaria de Innovación de la UNMDP, y Virginia Forace, subsecretaria académica, quienes estuvieron al frente de la organización junto a su equipo de trabajo.
De la percepción a la certeza: políticas basadas en evidencia
El paso de una gestión orientada por estimaciones intuitivas hacia un modelo fundamentado en datos duros constituye uno de los ejes centrales para el fortalecimiento de la universidad pública.
Virginia Forace detalló el propósito fundamental del encuentro y sostuvo: “Es un taller para que funcionarios de las áreas académicas de las distintas facultades puedan utilizar una herramienta para tener datos sobre el rendimiento, el desempeño académico y las trayectorias de sus estudiantes y egresados, y que esto permita, a partir de tener el dato disponible, pensar políticas y fortalecer la gestión universitaria”.
En cuanto a la incidencia que esta implementación tiene en el ámbito universitario, Virgina Forace aclaró que el impacto se refleja en la planificación estratégica: “No es un cambio que vaya a notar el estudiantado en el día a día, sino que es a nivel de gestión, para trabajar con los equipos de las facultades en lo que llamamos las políticas basadas en evidencia. Siempre hablamos de lo que nos pasa, pero este instrumento nos permite tener datos concretos sobre la realidad que tenemos para pensar no en función de lo que percibimos, sino de certezas”.
Un almacén de datos que conecta los sistemas institucionales
Comprender la arquitectura técnica de las plataformas informáticas resulta clave para que las unidades académicas sepan qué tipo de información consultar y cómo procesarla para el análisis institucional.
Al explicar el funcionamiento de la herramienta dentro del mapa tecnológico universitario, Consuelo Huergo precisó la diferencia entre los sistemas y esta plataforma analítica: “Wichi es un almacén de datos. No es un sistema donde uno vuelca diariamente información de las trayectorias académicas, sino una herramienta que nos permite cruzar datos procedentes de distintos sistemas”.
En esa misma línea, la subsecretaria de Innovación detalló cómo se integran las distintas plataformas de la universidad dentro del tablero central: “Las fuentes con las que trabajamos en SIU-Wichi son el SIU-Guaraní, que gestiona las trayectorias académicas y las ofertas curriculares; el Tupí, un desarrollo propio de la universidad que aporta información ágil sobre los procesos de ingreso; y el SIU-Araucano, que es el intermediario con el que la universidad envía información al Estado Nacional para las estadísticas públicas. Todas esas fuentes quedan dentro del tablero de Wichi para hablarnos de distintos momentos de la vida de un estudiante o de un egresado”.
A su vez, Huergo explicó que la capacidad de análisis del sistema se extiende a otras áreas de la gestión y aconsejó sobre su correcto aprovechamiento técnico: “Wichi no solo procesa datos académicos, también puede consolidar información de presupuesto, personal y compras. El sistema está pensado para generar información agregada sobre carreras o grupos de estudiantes para analizar tendencias, más que para construir extensos listados individuales que puedan sobrecargar los servidores”.
Respuesta a la acreditación y descentralización de la información
El crecimiento sostenido de la UNMDP requiere democratizar el acceso a los datos institucionales para que cada facultad responda con solidez a las exigencias operativas y a los procesos de evaluación.
Al evaluar el trabajo colaborativo entre ambas dependencias, Forace remarcó: “Es una experiencia espectacular porque es poner en contexto un trabajo técnico de procesamiento de datos con el propósito final de que sirva para repensar las políticas académicas”.
Asimismo, la Subsecretaria Académica destacó cómo la disponibilidad de estos indicadores responde a demandas concretas de las unidades académicas: “Estamos haciendo hace tiempo un trabajo de mejorar los datos con los que contamos para gestionar y en este caso estamos dando respuesta a necesidades que tienen las unidades académicas para el día a día de sus gestiones y sobre todo para la presentación a los procesos de acreditación”.
Por último, ambas funcionarias resaltaron la amplia convocatoria lograda en la jornada y la importancia de la autonomía informativa de los equipos de gestión: “La universidad ha crecido y necesita que cada unidad que gestiona política académica pueda tener acceso a la información. Que tengamos presencia de casi todas las unidades académicas en el taller es una gran noticia para la universidad”.


