Asumieron las nuevas autoridades de la FAUD para el período 2025-2029
La Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Mar del Plata formalizó la asunción de las autoridades este miércoles 10 de diciembre en el Aula “Hector Oddone”. En el acto estuvo presente la actual rectora de la UNMDP, Mónica Biasone, quien reflexionó sobre la historia reciente del país con el rol de las instituciones educativas.
Biasone, recordó que el 10 de diciembre representa simultáneamente el Día Internacional de los Derechos Humanos y el retorno democrático de 1983. “No es cualquier día el 10 de diciembre”, señaló, y afirmó que la fecha invita a renovar el compromiso con la escucha, el diálogo y el respeto a la palabra, elementos que —dijo— constituyeron la esencia de la vida universitaria desde la recuperación democrática.
La rectora también puso el foco en los desafíos actuales que enfrenta la educación superior, especialmente en torno al financiamiento y al rol social de la universidad pública. Aseguró que “la universidad pública no se rinde, sigue luchando, sigue trabajando por más educación”, e insistió en la importancia de sostener un presupuesto que garantizara el funcionamiento, las becas, los comedores y la infraestructura necesaria para recibir a más estudiantes. Su intervención incluyó un repaso por figuras clave de la historia de la FAUD, como Rojo, Soya, Torres Cano y Kuri, y un recordatorio emotivo para Silvia, estudiante fallecida en una asamblea universitaria, cuyo compromiso —afirmó— permanece como marca profunda en la memoria institucional.
Desde el Sistema de Medios Públicos de la UNMDP dialogamos con el decano Francisco “Paco” Olivo, quien destacó la relevancia de haber elegido esa fecha para asumir su segundo mandato. “Elegimos el 10 de diciembre porque es el día de la democracia y de los derechos humanos, una fecha muy significativa para todos los que somos hijos de este período democrático”, expresó. Olivo definió su renovación como una mezcla de “profunda alegría” y reconocimiento por parte de sus pares, especialmente tras atravesar tiempos en los que la educación pública sufrió “desprecio y descrédito”.
En su mensaje, Olivo planteó dos ejes clave para el nuevo período de gestión: la responsabilidad social de las profesiones que forman la FAUD y el impacto que las nuevas tecnologías están generando en los procesos de enseñanza. Subrayó que “la formación académica debe traducirse en un impacto positivo para la sociedad” y que la facultad tiene la obligación ética de trabajar sobre problemáticas reales. A su vez, advirtió sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial generativa y la necesidad de pensar críticamente su influencia en las dinámicas sociales. “Tenemos que trabajar con la tecnología de manera creativa y responsable”, afirmó.
Por su parte, la vicedecana María Paula Giglio definió la asunción como el resultado de una construcción colectiva y no de liderazgos individuales. “Mi lugar surge de una construcción colectiva; somos un equipo”, indicó al subrayar que la gestión debía sostener la lógica del cogobierno que caracteriza a la universidad pública argentina. Habló del desafío de fortalecer la FAUD, visibilizar lo que se viene haciendo y profundizar los vínculos con la sociedad en un contexto nacional en el que —según señaló— el Estado se está retirando de ciertas responsabilidades.
Giglio también hizo referencia al perfil profesional que la facultad busca consolidar en sus distintas carreras: Arquitectura, Diseño Industrial, Gestión Cultural y Comunicación Audiovisual. Explicó que la institución procura formar profesionales con mirada crítica, sensibilidad social e inserción laboral diversa, pero siempre con conciencia del impacto de su trabajo. “Tienen que tener una mirada crítica de su propia profesión y ser responsables del impacto social de lo que hacen”, sostuvo.
El acto contó además con el acompañamiento de autoridades de otras facultades, representantes de gremios universitarios, exdocentes, integrantes del Centro de Estudiantes, organizaciones vinculadas a la construcción y funcionarios municipales, lo que reforzó la dimensión comunitaria de la ceremonia. Desde la FAUD reafirmaron su lugar como espacio de creación, pensamiento crítico y compromiso social. En palabras de la rectora, allí “se piensan y materializan sueños, se diseñan ciudades más accesibles y se proyectan futuros colectivos”. La comunidad académica celebró así el inicio de una nueva etapa de gestión, sostenida en los principios que guiaron históricamente a la universidad pública: inclusión, acceso, democracia y defensa irrestricta del derecho a la educación.
