Abordaje de consumos problemáticos: “Cuando corrés la sustancia, lo que aparece es la singularidad”
Los consumos problemáticos se convirtieron en una de las problemáticas sociales más complejas. En los últimos años, la edad de inicio bajó y la forma de consumo se diversificó, desde las sustancias hasta el uso excesivo de pantallas. En este contexto, el fenómeno se vuelve cada vez más difícil de abordar, ya que intervienen múltiples factores y actores, como la familia, la educación, el entorno social, que cumplen un rol clave, al igual que ciertas condiciones que afectan la autonomía de las personas y favorecen la pérdida de control.
Por eso, Portal Universidad dialogó con Fabián Messina, fundador y presidente de la Posada del Inti, una institución que, desde 2001, funciona como un espacio para abordar los consumos problemáticos a partir del trabajo cotidiano, una comunidad terapéutica y la intervención de un equipo interdisciplinario.
El día a día y la organización del equipo
El funcionamiento cotidiano de la Posada del Inti se estructura a partir de una lógica de trabajo coordinada entre distintos profesionales y espacios terapéuticos, el responsable comentó que “hay una organización semanal bastante clara. Martes y jueves son días donde se trabaja fuerte con grupos terapéuticos y también con las terapias individuales. Cada persona tiene asignados sus espacios y horarios, y eso forma parte del proceso, porque hay una rutina que se sostiene en el tiempo”.
“Durante la semana hay talleres, actividades, espacios más grupales o más individuales. Hay personas que están en modalidad residencial, otras que vienen al centro de día y otras que hacen tratamiento ambulatorio. Entonces el día a día se va organizando en función de cada situación, pero siempre con una lógica de continuidad”, señaló sobre los distintos dispositivos que se suman a la estructura.
El equipo que permite abordar la complejidad de cada proceso es interdisciplinario . En esa línea, Messina puntualizó: “Hay psicólogos, psiquiatras, médicos, terapistas ocupacionales, trabajadores sociales, operadores socioterapéuticos, profesores de yoga, de teatro, entre otros. Cada uno interviene desde su lugar, pero lo importante es que después eso se articula”, sostuvo.
Acerca del balance y análisis semanal, contó que “todas las semanas hacemos reuniones de equipo donde se analiza cada situación. Se cruzan las miradas de quien lo trabaja en terapia individual, quien lo ve en grupo, los operadores que están en el día a día y otros profesionales. A partir de eso se van definiendo estrategias específicas para cada persona”.
Un modelo que no se centra en la droga
El presidente comentó que el eje del trabajo en la Posada del Inti no es exclusivamente el consumo. “Nosotros no trabajamos con las drogas, trabajamos con los mecanismos de repetición y con la historia de cada persona. Cuando corrés la sustancia, lo que aparece es la singularidad. Hay personas que sufren por el juego, por una relación o por el uso de pantallas de la misma manera que alguien que consume, porque hay mecanismos de placer, culpa y vacío que se repiten en distintos escenarios”, explicó.
Con respecto a modelos anteriores del campo del tratamiento, Messina comentó: “Antes se hablaba mucho del concepto ‘granjas’ refiriéndose a lugares alejados de la ciudad, como si el tratamiento tuviera que ser aislado. También estaba la idea de que el saber lo tenían solamente quienes habían pasado por el consumo. Nosotros empezamos a replantear eso y a pensar el abordaje desde un equipo interdisciplinario”.
La racionalidad del empleo es comprender la situación de cada persona en profundidad. “Nosotros no trabajamos con la lógica de ‘qué consumís’, eso es muy superficial. Lo que hacemos es una evaluación donde se intenta ver que estructura hay detrás, si hay cuestiones psicológicas, psiquiátricas o sociales. Porque el consumo es la punta de algo más complejo”, dijo el fundador del Centro de Atención y Prevención.
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La palabra como herramienta terapéutica
“Nosotros trabajamos mucho a partir de la comunidad terapéutica, donde lo grupal tiene una fuerza muy grande. Las discusiones o reacciones en los espacios de convivencia y las situaciones cotidianas se transforman en material de trabajo para entender qué pasó o que se puso en juego. Hay una interacción permanente entre la terapia individual, el grupo y lo que pasa en lo cotidiano”, detalló Messina sobre el concepto de comunidad terapéutica y la convivencia en lo grupal.
En ese sentido, el presidente de la Posada indicó: “La adicción tiene que ver con la no palabra. Entonces, lo que intentamos es generar espacios donde la palabra pueda circular. Cuando eso pasa, aparece la angustia y ahí empieza el trabajo, porque la persona empieza a conectar lo que le pasa hoy con su historia”.
“Trabajamos con modalidad residencial, ambulatoria y centro de día. Hay personas que necesitan una internación porque no tienen red de contención. Siempre intentamos que lo residencial sea la última opción, pero hay situaciones donde es necesario y puede ser de varios meses. La idea es que el desprendimiento sea progresivo, para que la persona pueda construir autonomía y no dependa de la institución”, afirmó.
El rol de la familia y la reinserción en la sociedad
La contención familiar es un aspecto importante en el proceso de rehabilitación. “Trabajamos con la familia, con los vínculos, con grupos de padres y encuentros multifamiliares. Entendemos que lo que le pasa a una persona también está atravesado por su contexto. Hay casos donde la familia ayuda y otros donde también forma parte del problema. Nos ha pasado situaciones de consumo que se generan dentro del propio entorno, entonces el trabajo tiene que incluir esas dinámicas”, declaró Messina.
El objetivo final del tratamiento es la reinserción en la vida cotidiana, el fundador de la ONG explicó: “No queremos generar un encierro donde todo funcione perfecto y después afuera la persona no pueda sostenerse. Hay un solo mundo, y el tratamiento tiene que prepararlo para vivir en ese mundo, con sus dificultades y sus desafíos”.

Posada del Inti desde adentro
La ausencia del estado en las necesidades actuales
El rol del estado es una pieza clave para estas problemáticas sociales, pero el presidente aclaró que “no existe intervención estatal y no hay una política pública que ponga en el centro a la persona, ni para el consumo, ni para la situación de calle, ni para la reinserción. Muchas veces se habla del tema, pero cuando la gente necesita respuestas concretas no las encuentra”.
“El funcionario tiene una responsabilidad distinta a la del vecino. Tiene que ser parte de la solución, generar políticas públicas que acompañen y cuiden, porque si no el problema se termina trasladando a la sociedad sin resolverse. Tienen que hacer menos política para los políticos y más para la gente”, agregó.
Actualmente, la Posadas del Inti impulsa la construcción de un programa integral e invita a participar a distintos sectores de extensión universitaria, sindicatos, Privados, al Estado Municipal, Provincial y Nacional para atravesar los barrios con acciones concretas.
