Una investigación de la UNMDP estudia el impacto de la contaminación lumínica sobre los cangrejos de Mar Chiquita

La Universidad Nacional de Mar Del Plata (UNMDP) volvió a destacarse en el ámbito científico nacional luego de que seis de sus investigadores e investigadoras fueran seleccionados en la convocatoria 2026 de los Subsidios a la Investigación Científica con Impacto en el Territorio Argentino, impulsados por la Fundación Williams.

La convocatoria reunió más de 1.800 propuestas de todo el país, evaluadas por un jurado integrado por 15 especialistas. Del total, 96 iniciativas obtuvieron financiamiento total o parcial y otras 64 recibirán fondos estímulo para fortalecer sus líneas de trabajo.

El proyecto “Trampa demográfica inducida por luz artificial nocturna: canibalismo y desbalance poblacional en el cangrejo ingeniero de la Reserva de Biosfera Mar Chiquita”, presentado por Jesús Darío Núñez, investigador del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET-UNMDP), está orientado a comprender cómo la iluminación artificial nocturna altera el comportamiento de una especie clave para el equilibrio del ecosistema costero.

Equipo de investigación

La investigación se centra en Neohelice granulata, un cangrejo cavador considerado un ingeniero ecosistémico por el papel que cumple en la marisma de Mar Chiquita. Su actividad remueve y oxigena el sedimento, favorece el reciclado de nutrientes y contribuye al funcionamiento del ambiente. Por eso, cualquier alteración en la dinámica de sus poblaciones puede generar efectos sobre el resto del ecosistema.

El crecimiento urbano y turístico registrado en los alrededores de la Reserva de Biosfera Mar Chiquita incrementó la presencia de iluminación artificial durante la noche, modificando los ciclos naturales de oscuridad y el comportamiento de distintas especies que habitan el ecosistema.

En ese sentido, Núñez explicó que “nosotros empezamos trabajando hace por lo menos diez años en lo que son ritmos circadianos de especies del intermareal. Encontramos que la contaminación lumínica podía modificar estos ritmos y, particularmente en Neohelice granulata, vimos que afecta un montón de aspectos comportamentales”.

Uno de los principales hallazgos fue que la exposición a la luz artificial incrementa el canibalismo dentro de la especie. A partir de esa observación, la investigación buscará determinar si esas alteraciones en el comportamiento pueden comprometer la estabilidad de las poblaciones de su especie y su supervivencia a largo plazo.

Neohelice granulata

En ese sentido, Núñez explicó que “lo que queremos entender es qué pasaría con la población si todas estuvieran expuestas a contaminación lumínica. La relación predador-presa es un equilibrio muy fino y, si uno lo modifica, puede llevar incluso a extinguir una especie”.

Asimismo, Núñez sostuvo que “lo que planteamos en esta propuesta es si la contaminación lumínica podría generar esto de extinguir poblaciones locales de esta especie. Como incrementa mucho el canibalismo, puede modificarse la relación entre predadores y presas y eso es lo que nosotros llamamos efecto Allee“.

Además de comprender el problema, la investigación apunta a identificar posibles estrategias para disminuir el impacto de la iluminación artificial sobre la fauna costera. Por eso, los investigadores analizarán cómo responden los cangrejos a diferentes espectros de luz, ya que estudios previos indican que algunos colores generan menores alteraciones en el comportamiento de distintas especies.

Iluminación artificial

En ese marco, Nuñez explicó que “se viene encontrando que la luz roja afecta en menor proporción a los animales. Por eso proponemos experimentar con ese espectro para ver si podría disminuir la tasa de canibalismo y convertirse en una potencial solución para este problema”.

El proyecto es desarrollado por un equipo del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras integrado por Tomás Luppi, Claudia Bas, Rubén Robles, Pablo Ribeiro, Emiliano Campos y Jesús Darío Núñez, junto con colaboradores del instituto. El grupo trabaja desde hace al menos siete años en el estudio de la contaminación lumínica y sus efectos sobre las especies del intermareal.

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