Investigación de la UNMDP busca aportar herramientas para un uso más sostenible del agua subterránea en la agricultura
La Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) volvió a destacarse en el ámbito científico nacional luego de que seis de sus investigadores e investigadoras fueran seleccionados en la convocatoria 2026 de los Subsidios a la Investigación Científica con Impacto en el Territorio Argentino, impulsados por la Fundación Williams.
La convocatoria reunió más de 1.800 propuestas de todo el país, evaluadas por un jurado integrado por 15 especialistas. Del total, 96 iniciativas obtuvieron financiamiento total o parcial y otras 64 recibirán fondos estímulo para fortalecer sus líneas de trabajo.
En esta línea, Daniel Martínez, investigador especializado en Hidrogeoquímica e Hidrología Isotópica, presentó el proyecto “Isótopos ambientales y trazadores de tiempo de residencia (TMR) como indicadores para el uso sostenible del agua subterránea en la agricultura”.
La propuesta busca generar información sobre el origen y el tiempo de renovación del agua subterránea destinada al riego agrícola. A partir del análisis de isótopos ambientales y otros trazadores, el equipo pretende comprender cómo se recargan los acuíferos y aportar herramientas para que este recurso pueda utilizarse de manera sostenible en la producción de alimentos.
El proyecto surge como una continuidad de las investigaciones que el grupo desarrolla desde hace años en hidrología isotópica, disciplina que aplica técnicas nucleares al estudio del ciclo del agua.
Además, aprovecha el conocimiento acumulado por el grupo en el estudio de los recursos hídricos. “Trabajamos en la aplicación de técnicas nucleares, como el uso de isótopos en estudios de agua. Vimos en este concurso una oportunidad para hacer una aplicación más específica de esas técnicas con una orientación muy clara hacia la utilización del agua en la agricultura”, explicó Martínez.
Para llevar adelante el estudio, los investigadores tomarán muestras de agua de perforaciones utilizadas para riego y analizarán su composición isotópica. “Los isótopos nos sirven para entender el agua que se utiliza para riego: de dónde proviene, si es agua de lluvia que se infiltró en el acuífero o si proviene de arroyos, ríos o lagunas. A partir de esa información podemos conocer el origen del agua y hacer un balance de cómo se repone el agua subterránea“.
Asimismo, agregó: “También podemos analizar en cuánto tiempo se renueva el agua de los acuíferos, porque la idea para una explotación sustentable es no sacar el agua con mayor velocidad de la que se repone, mantener un equilibrio entre entradas y salidas”.
Además de los isótopos presentes en la molécula de agua, el equipo analizará otros trazadores que permitirán estimar la edad del recurso subterráneo y comprender cómo se distribuyen las aguas más recientes y las más antiguas dentro de un mismo acuífero. El análisis contribuirá a mejorar la planificación del riego y la gestión del recurso hídrico en una región donde la producción agropecuaria depende, en gran medida, del agua subterránea.
El trabajo se desarrollará principalmente en perforaciones ubicadas entre Balcarce, Miramar y Lobería, y también parte del sudeste de Buenos Aires. Martínez indicó que “el objetivo es que los resultados puedan ser utilizados por el sector productivo para planificar una extracción de agua compatible con la capacidad natural de recarga de los acuíferos”.
El proyecto es llevado adelante por un equipo integrado por investigadores del Instituto de Geología de Costas y del Cuaternario, con participación de especialistas del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras, la Universidad Nacional de Mar del Plata, el CONICET y la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires.
Del mismo modo, el grupo cuenta con equipamiento de alta complejidad donado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), organismo especializado de las Naciones Unidas, destinado al análisis de isótopos ambientales y otros trazadores del agua.
Con el financiamiento ya disponible, el equipo comenzó la adquisición de insumos para iniciar las campañas de muestreo. “Vamos a empezar a hacer toma de muestras de agua y, a partir de esos resultados, tratar de determinar qué tan rápido se renueva el agua y de qué manera puede hacerse una extracción sin afectar la reserva, para que sea sostenible”, concluyó Martínez.



