Día Mundial de Diseñador y Diseñadora Gráfica: los desafíos del uso Inteligencia Artificial

Side View of Graphic Designer Working on Project. Closeup of Workplace Stuff, Colorful Palettes, Personal Computer, Laptop, Swatches, Ruler Lying on Table. Illustrator Creative Work Space Concept

Cada 27 de abril se celebra el Día Internacional del Diseñador y la Diseñadora Gráfica, una iniciativa que fue desarrollada para conmemorar la fundación del Consejo Internacional del Diseño. Asimismo, en esta fecha se reconoce el valor de la profesión en un contexto atravesado por los nuevos desafíos, como la Inteligencia Artificial y distintas tendencias.

Para profundizar sobre este tema, Portal Universidad dialogó con el diseñador de la Secretaría de Comunicación de la Universidad Nacional de Mar Del Plata (UNMDP), Matías Ochoa, quien reflexionó sobre la evolución del oficio, el impacto de la digitalización y los desafíos de la disciplina.

El proceso de cambio que sufrió la profesión

“El diseño gráfico lo podemos poner dentro de la rama del diseño general, pero que está más orientada a la producción gráfica, a lo impreso. El 90% de las cosas que nos rodean visualmente y que están fuera de una pantalla, en su mayoría vienen del diseño gráfico”, explicó sobre lo que implica la profesión.

El diseño gráfico, como tantas profesiones, se fue adaptando a los cambios tecnológicos y sociales. Por eso, Ochoa comentó esa transformación desde su propia experiencia profesional: “El proceso del cambio generacional tecnológico me toca muy de lleno, porque empecé a estudiar en 1998 y no tenía computadora. Estudiaba, sacaba fotocopias, cortaba y pegaba papeles. Luego de dos o tres años pude comprar mi primera computadora usada y mejoró muchísimo el trabajo tanto en rapidez como en calidad. Aún así, el trabajo manual te da calidez y resolución, que si sos nativo digital no lo tenés tan incorporado”.

En esa misma línea, sostuvo que “ya veía venir que la parte gráfica neta, pura impresión, iba a ser muy acotada. Entonces, inmediatamente me especialicé en la web. Dejé casi de lado la gráfica tradicional, por más que es algo que me encanta, porque el laburo venía por otro lado. Así que me dediqué a lo que fue el desarrollo web, que después mutó a UX y UI, que es el diseño de interfaz”.

Según expresó Ochoa, las disciplinas se fueron combinando: “Hoy ya no hay una línea divisoria en eso. Ya no es más diseño gráfico y diseño visual, ahora es netamente diseño visual. Hoy hacemos un montón de cosas para lo digital y antes era al revés, porque imprimían más. Por un lado está bueno porque es ecológicamente más saludable”.

El uso de Inteligencia Artificial

La expansión de nuevas herramientas, como el uso de la Inteligencia Artificial, abrió debates sobre la creatividad y el futuro laboral. Acerca del uso de plantillas o soluciones ya realizadas por distintos usuarios, planteó: “Yo no lo veo mal. En definitiva lo que habla es el trabajo y lo que ves. Además, si querés diferenciarte, copiar y pegar una plantilla no te va a llevar a ese camino, porque va a ser igual y vas a ver el mismo flyer en todos lados, pierde asombro y no te conecta emocionalmente. Por eso, lo que importa es cómo vos lo pensas y cómo lo queres comunicar”.

“La Inteligencia Artificial la uso mucho en mi trabajo privado, porque me acelera un montón en lo que antes quizás me llevaba demasiado tiempo o tenías que depender de otra persona. Pero la empatía del humano, lo que vos sentís, pensás y aportas, no se puede reemplazar”, señaló sobre el uso y límites de I.A.

27 de abril día del diseñador gráfico

En ese sentido, enfatizó que “todo está en la idea. Si vos la dejás ahí, el prompt solo no va hacer nada. Y si vos te quedás con lo primero que te da y decís ‘qué maravilloso’ tenes que preguntarte si es realmente lo que vos querías”.

“No lo veo como un riesgo. Es transversal a todos y en el eslabón final se necesita del humano, pero tiene que haber un replanteo de lo que vas a hacer. Ya no se puede caer como antes que caía todo en manos del diseñador, si puede ser un buen punto de partida y decidir qué funciona o no, pero no le aporta conexión y empatía”, indicó.

La responsabilidad y el futuro del diseño

El oficio cumple una función clave en el mensaje, por ello Ochoa indicó que “básicamente el diseño es ordenar y darle contexto a la comunicación. La responsabilidad depende: si es para vender un producto, puede salir bien o mal, no tiene compromiso civil frente a eso, como si fuera una señal vial”.

En ese marco, reconoció una cierta responsabilidad en cómo se lleva a cabo la comunicación: “En algunos aspectos el diseñador es bastante responsable, porque siempre trabaja bajo una demanda. Viene alguien con el brief y dice ‘queremos comunicar esto’. Por eso, no es generador del 100% de la comunicación, la decodifica para que la gente la pueda interpretar mejor”.

“El diseño gráfico es una profesión viva que va mutando y cambiando, buscando nuevos caminos con el desafío de pensar más y ser más creativos. El profesional tiene que ir adaptándose y darle un valor agregado. Todo es cíclico, el gráfico impreso va a ser un producto de élite y se va a manejar para ciertos momentos y circunstancias, pero tampoco va a dejar de ser algo masivo”, concluyó sobre el futuro de la profesión.

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