La UNMDP consolida su transformación académica con el Sistema de Créditos SACAU
Con una amplia convocatoria, la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) concretó el jueves 11 de junio la jornada de capacitación abierta sobre el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), a cargo de la Dra. Mónica Marquina, referente nacional e internacional sobre sistemas de créditos académicos. El encuentro, que tuvo lugar en un clima de debate y construcción colectiva, fue el marco para presentar los desafíos y oportunidades que esta política nacional representa para la educación superior argentina para profundizar en el cambio de paradigma hacia un modelo de propuestas formativas centradas en el perfil del “estudiante real”.
La apertura del evento estuvo a cargo de la Rectora de la UNMDP, Mónica Biasone, junto con la Subsecretaria Académica, Virginia Forace, quienes presentaron a la expositora y destacaron que la organización de esta actividad por parte de la Secretaría Académica responde al compromiso institucional de transitar hacia un modelo pedagógico más flexible y transparente. La jornada contó con la participación activa de docentes, personal universitario, estudiantes y graduados.
Los ejes de la transformación: la trayectorias estudiantiles en el centro Durante su intervención, basada en la propuesta estratégica aprobada por sistema universitario, Marquina fue enfática al señalar que la utilidad de un sistema de créditos no reside en la herramienta técnica en sí misma, sino en los supuestos pedagógicos que la motorizan. “Incorporar sistemas de créditos en planes rígidos, centrados únicamente en horas de clase frente a docentes, no aporta valor agregado y solo resulta en más burocracia”, advirtió la especialista.
En este sentido, la capacitación giró en torno a tres concepciones fundamentales que deben redefinirse:
1. El aprendizaje: debe estar centrado en el estudiante y no solo en la enseñanza del docente.
2. El diseño curricular: se debe migrar de currículos cerrados y lineales hacia modelos abiertos con secuencias variadas.
3. La organización de la oferta: es necesario fomentar caminos flexibles y compartidos entre carreras, en lugar de recorridos limitados.
El nuevo lenguaje de los tiempos universitarios
Uno de los puntos centrales de la exposición fue la explicación del Crédito de Referencia del Estudiante (CRE), definido como la unidad de tiempo total de trabajo que estimativamente dedican los estudiantes para alcanzar sus objetivos. Marquina detalló que este tiempo total se compone de dos dimensiones hasta ahora disociadas en los planes de estudio: la Interacción Pedagógica (IP) —tiempo compartido con el docente— y el Trabajo Autónomo del Estudiante (TAE) —tiempo de estudio, lectura y resolución independiente—.
Bajo el estándar del SACAU, los planes de estudio deberán prever un promedio de 60 CRE anuales, lo que equivale a un rango de entre 1500 y 1800 horas de trabajo total. Este “sinceramiento” de las cargas horarias busca acortar la brecha entre la duración teórica de las carreras y el tiempo real que les toma a los estudiantes graduarse, reconociendo que más del 60% del estudiantado de la UNMDP debe conciliar sus estudios con responsabilidades laborales o familiares.
Niveles de decisión e implementación
Hacia el cierre de la jornada, se presentaron los cinco niveles de decisión necesarios para que el sistema funcione efectivamente: desde la regulación nacional hasta la planificación microcurricular en el aula. Marquina propuso un modelo de aplicación que evite el “camino corto” de la simple conversión numérica o “calculadora”, instando a las facultades a realizar un análisis profundo de sus mallas curriculares para detectar contenidos superpuestos, exceso de evaluaciones y falta de opciones de trayectorias propias.
Con esta capacitación, la UNMDP ratifica su hoja de ruta hacia el 1 de enero de 2027, fecha en la que todos los planes de estudio deberán estar adecuados al sistema de créditos. Esta transformación, enmarcada en el Plan Estratégico Participativo 2030, posiciona a la universidad a la vanguardia de un sistema universitario más inclusivo, comparable internacionalmente y, sobre todo, diseñado para las trayectorias de sus estudiantes reales.
