Arquitecturas disidentes: la necesidad de diseñar espacios públicos inclusivos y con perspectiva de género

El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, en articulación con el Ministerio de Mujeres y Diversidad bonaerense y facultades de toda la provincia, lleva adelante el ciclo de encuentros ‘Prácticas e imaginarios para la construcción de arquitecturas disidentes’. Esta iniciativa convoca a colectivos LGBTI+ y a la comunidad con el propósito de visibilizar las desigualdades, violencias y barreras urbanas, promoviendo el derecho a ciudades más democráticas e inclusivas.

En esta oportunidad, la jornada se realizará el próximo 28 de octubre, estará a cargo de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), con la participación especial de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) y la Facultad de Humanidades, en relación con la Universidad Nacional de La Plata (FAU-UNLP), la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), el colectivo Arquitectxs de la Comunidad y la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires.

Para profundizar en los alcances de este proyecto y comprender el desafío de planificar el espacio desde la diversidad, desde Portal Universidad conversamos con Maria Paula Giglio, vicedecana de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD), y Mariana Puga, subsecretaria de Posgrado de la misma unidad académica, quienes se desempeñan como coordinadoras del taller.

Taller de co-construcción territorial

La fundamentación de las jornadas recupera hitos de organización popular como la revuelta de Stonewall de 1969 y la fundación en Argentina de Nuestro Mundo en 1967, la primera organización de disidencia sexual de Latinoamérica. En este contexto, marcado por el incremento de las desigualdades y violencias hacia el colectivo LGTBI+, se advierte que las infraestructuras cotidianas suelen reproducir barreras materiales y simbólicas.

Al conversar sobre el objetivo de estos talleres, Puga remarcó: “Queremos promover un espacio de diálogo y de encuentro entre quienes forman parte de estos colectivos de disidencias y diversidades LGTBI+. Se busca saber cuáles son las relaciones que se entretejen entre ciertos espacios públicos, abiertos, cerrados, vías de circulación, y las necesidades y representaciones de estos colectivos”.

Primeras jornadas “Prácticas e imaginarios para la construcción de arquitecturas disidentes”

En la misma línea, profundizó: “Buscamos conocer cuáles son las expectativas y los deseos de estos colectivos respecto a los espacios, con una actitud de escucha sin condiciones previas. Nos interesa no sólo subsanar necesidades funcionales respecto de la luminaria o el equipamiento, sino incluir una estética y un lenguaje que los haga sentir parte”.

Al describir la dinámica metodológica de trabajo, Giglio detalló: “Es una jornada en donde hay una instancia inicial de presentación y después se divide el grupo en cuatro ejes de abordaje: conectividad terrestre, núcleos húmedos, espacios comunes al interior y espacios públicos al exterior. En cada grupo se trabaja desde la propia experiencia, con la moderación del Ministerio de Mujeres y Diversidad y la coordinación de las Facultades de Arquitectura y Humanidades. Hay un momento de producción con materiales para trabajar en el maqueteado, expresando desde lo literal hasta lo metafórico, que luego se expone al final de la jornada. Lo relevante es la co-construcción a partir de vivencias territoriales, que también varían según el lugar, ya que en Mar del Plata tenemos dinámicas costeras y geográficas muy distintas al conurbano, por ejemplo”.

Asimismo, respecto al alcance de la convocatoria, la vicedecana aclaró: “Está abierto a todo el mundo, porque en realidad no te piden nada en particular, más que llenar un formulario, y están invitados, por supuesto, distintos colectivos para que puedan participar”.

Repensar el diseño urbano desde la universidad

Al analizar la formación profesional, Maria Paula Giglio advirtió: “Cuando enseñamos, ¿para quiénes enseñamos a diseñar? Muchas veces es lo no dicho, pero termina siendo como el currículum oculto de que, en definitiva, suele ser para alguien varón cis, con un cierto poder adquisitivo. Es urgente que podamos repensar para quiénes diseñamos y visibilizar si al proyectar estamos dejando a alguien afuera. En ese dejar afuera estamos dejando a un montón de gente porque no lo ponemos como temática desde la accesibilidad o el género para democratizar el espacio urbano”.

Finalmente, Giglio destacó: “Participa también la Facultad de Humanidades aportando la mirada de la sociología y el trabajo en género. Lo que necesitamos es que se comprometan muchas más personas y quienes tienen poder de decisión al respecto de lo curricular. Esto no puede quedar en un trámite para ‘llenar el casillero’, nosotros tenemos que poder equiparar esas oportunidades y lograr que, desde nuestra propia disciplina, no reproduzcamos una ciudad expulsiva ”.

Primeras jornadas “Prácticas e imaginarios para la construcción de arquitecturas disidentes”

Por su parte, Mariana Puga sostuvo: “Pensar en arquitecturas disidentes implica considerar a aquellas que no han tenido el lugar necesario ni suficiente para estar incorporadas dentro de las políticas públicas o para ser incluidas con sus particularidades. La disidencia aparece justamente por una ausencia, por no haber sido contempladas ciertas necesidades para que los espacios sean accesibles a todos y todas por igual”.

Sobre el rol que debe asumir la universidad, fundamentó: “Me parece que este taller es una expresión de esa posibilidad de apertura y de escucha respecto de este tipo de colectivos, que no son muy considerados dentro de los criterios a partir de los cuales se enseña arquitectura en general, en las facultades de arquitectura del país. Formamos profesionales que deben responder a las necesidades de la comunidad a la que nos debemos, atendiendo a sus lenguajes y condicionamientos simbólicos para que se sientan representados en plazas, monumentos, esculturas y espacios de debate. No sé si es todo lo que podría hacerse, pero me parece que el lugar de diálogo es fundamental”.

Proyección a futuro

Sobre la devolución de los diagnósticos, Mariana Puga precisó: “Dentro de los insumos que se recuperarán de lo producido al interior de este taller, está la idea de ir componiendo un manual de arquitecturas disidentes. Sería un documento para que circule por los ámbitos de enseñanza de la arquitectura y el diseño, funcionando como insumo para futuras políticas públicas que permitan concretar estas demandas en el espacio urbano”.

Los datos recopilados servirán para establecer lineamientos técnicos en el Ministerio de Infraestructura bonaerense. “Hay un registro de todo lo que va surgiendo en planillas. Eso constituye el insumo que contribuye a establecer lineamientos de arquitectura pública con perspectiva de género y diversidad por parte del Ministerio. Además, buscamos que vuelva hacia cómo enseñamos en la carrera de arquitectura. La próxima jornada se realizará a fines de noviembre en la Universidad Nacional de Avellaneda, en paralelo de otra actividad realizada por la Red Interuniversitaria por la Igualdad de Género y contra las Violencias (RUGE) por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, concluyó Giglio.

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