¿Agroquímicos o agrotóxicos?: “Hay que buscar alternativas con una visión ambientalista”

 

Inmersos en un espiral de polémica por el uso de agroquímicos en la producción de alimentos, los vecinos cercanos a las fumigaciones aseguran tener efectos negativos en su salud y los productores sostienen no poder dejar de utilizarlos si la escala de producción a la que se encuentran ahora continúa. En medio de ambas partes, un ecosistema que sufre el impacto negativo de estos productos.

Portal Universidad dialogó con Mirta Menone, Doctora en Ciencias Biológicas, Investigadora del CONICET y Directora del Grupo Ecotoxicología del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMYC) del CONICETUNMDP, quien aseguró que, entre las controversias sobre si son “fitosanitarios, agroquímicos o agrotóxicos”, por el nombre que se le asigna a estos productos, “me identifico con el concepto agroquímicos porque se trata de un posicionamiento central, abierto al diálogo y la acción como investigadora con todos los sectores involucrados en la problemática ambiental de estos compuestos“.

En este contexto, Menone explicó que, “como investigadora, entiendo que en la agricultura moderna, a la escala en la que se necesita producir alimentos hoy en día, aún no estamos en situación de dejar de usarlos. Sin embargo, también es cierto que pueden tener, por el mal uso o por la gran cantidad en la que se aplican, efectos negativos que perduran en el ambiente. Cuando están en los suelos se transportan por la lluvia a otros ecosistemas, como los acuáticos donde, por ejemplo, los peces o las plantas acuáticas tienen manifestaciones de la toxicidad”.

No solo es grave para el humano, los organismos de todos los ecosistemas sufren efectos adversos.

A pesar de este panorama negativo para el medio ambiente, la especialista declaró que “hay alternativas de producción como la agroecología. La producción con una mínima cantidad de agroquímicos se está imponiendo y está llegando, para algunos cultivos, a una escala de producción alta y rentable. Entonces, esas son alternativas a explotar: producción más cuidada y mayor control”.

Como su nombre lo indica, estos productos son un grupo de químicos de distintas naturalezas: “Algunos son afines a quedarse atrapados en algunos compartimentos del ambiente y otros no. Esto tiene que ver con su estructura química, son compuestos que se usan en el campo para la producción de los alimentos pero que, muchas veces, al llegar a otros ecosistemas que no son el agro, pueden tener efectos adversos“, afirmó.

Dentro del abanico de agroquímicos, “existen fertilizantes para incrementar los nutrientes del suelo, pesticidas para matar plagas y otros que, hoy en día, se están estudiando como contaminantes ambientales que son los fármacos de uso veterinario en ganadería. El grupo de los agroquímicos es muy diverso, no solo en sus usos sino también por sus moléculas, algunas más amigables con el medioambiente y otras no tanto”, reveló Menone.

El modelo productivo que prima hoy día pone aún en segundo plano a la contaminación. En este sentido, la doctora planteó que “cada vez hay más alternativas. Los estudios científicos que van avalando decisiones políticas de suspensión de productos en Argentina y en el mundo tienen que ser realmente válidas en el sentido que no basta con tener una reglamentación si ésta no se cumple“.

Tiene que haber más control de todo, desde el ingeniero agrónomo que va a asesorar a un campo, hasta los productores que deben tener más consciencia y capacitarse en el uso de los agroquímicos para evitar este desborde en el ambiente que termina llegando a los consumidores.

En este sentido, Menone también es docente del curso de posgrado en la Facultad de Ciencias Agrarias y aseguró que “el ingeniero agrónomo también tiene que estar más formado con una visión ambientalista porque tiene una mirada productivista y recién ahora eso está cambiando”.

Proponiendo un poco más de consciencia y control, la especialista declaró que “la producción va a seguir más allá de la protesta de la gente, la vía de mejorar la situación siempre es buscando alternativas y con el compromiso de todos los actores sociales, entre ellos, productores, asesores, políticos y consumidores. Por ejemplo, yo compro el bolsón agroecológico: si tengo la alternativa, la elijo”.

Con respecto a las iniciativas que se están llevando adelante desde la Universidad Nacional de Mar del Plata, Menone concluyó que hay varias, entre ellas “se está llevando a cabo un proyecto interfacultades que propone el estudio multidisciplinario del cinturón frutihortícola, el segundo en producción del país, y un proyecto de extensión bajo mi dirección denominado “Salud y Agroquímicos” que aborda la problemática de la salud humana en poblaciones expuestas a las aplicaciones de agroquímicos”.

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