Retos virales: La tendencia de realizar desafíos que peligran la vida de los jóvenes

 

Con la explosión de las redes sociales y la incorporación de los más jóvenes en la tecnología, los retos virales son cada vez más comunes y utilizados por ellos. Estos desafíos no siempre son peligrosos, algunos se tratan de bailes o de realizar acciones de la vida cotidiana.

Sin embargo, hay una serie de retos que son dañinos y afectan la vida de quien lo realiza y sus conocidos. Desde el reto de la Ballena Azul, que establecía 50 tareas para realizar en 50 días y culminó con numerosas muertes en el mundo, hasta challenges con encendedores que terminaron con quemaduras en los chicos y casas incendiadas.

Portal Universidad dialogó con Paula Vega, Licenciada en Psicología y Docente en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata, sobre la motivación de los jóvenes para unirse a estos desafíos.

Los retos virales, existen desde hace mucho tiempo, “son propuestas que surgen en redes sociales e invitan a personas a llevar adelante retos que tienen que ver con amplios desafíos. Algunos son de exponerse a situaciones extremas, que incitan a la autoviolencia o la violencia y otros que son más inofensivos que tienen que ver con la risa o el entretenimiento”, explicó.

La psicóloga mencionó que estos retos aparecen, se hacen virales en todo el mundo y rápidamente desaparecen. El periodo de tiempo en el que duran, “exponen y dejan consecuencias en muchos casos graves, ha habido lesiones, agresiones y hasta muertes”.

La franja etaria que más accede a estas invitaciones, son “quienes transitan la adolescencia. Hay una necesidad de pertenecer, formar parte, ser reconocido y valorado por sus pares tiene mucha fuerza”, dijo. A lo que agregó que “en los tiempos que corren, lo digital es muy importante para ellos, significa mucho más lo que circula en el mundo virtual que en el físico”.

Por lo tanto, la docente señaló que “no hay que hacer una distinción entre real y virtual. Lo que pasa en la virtualidad es real, tiene efectos y trae consecuencias”.

En relación a si quienes participan de estos desafíos tienen algún rasgo en común, Vega comentó que “hay un grado de inmadurez psicofísica que tienen los adolescentes, que lleva a que no puedan desarrollar todavía bien estas cuestiones del cuidado y autocuidado que lleva a que se animen a realizar determinadas cosas sin poder medir las consecuencias ni los riesgos”.

“Hay una necesidad de probar y de descubrir en las que no aparecen estas cuestiones de posibilidad de riesgo, de exponerse a la muerte o alguna lesión grave”, expresó.

Haciendo referencia a la tendencia que lleva a que varios chicos lo realicen, mencionó que “si me encuentro en un lugar cómodo, conocido, como puede ser mi hogar y estos retos los realizó a través de mi dispositivo, cuesta dimensionar que eso podría llegar a exponerme a algo, porque me siento contenido”.

En el caso de los streamers que muchos jóvenes siguen, Vega afirmó que “seguirlos pareciera que no están expuestos a una situación de riesgo, pero genera la necesidad de estar conectado, que capta la atención, está el foco  ahí y muchas veces lo desvincula de amigos, familia, obligaciones y es lo que lleva a estar pendiente, sentirse querido y valorado”

¿Qué se puede hacer para prevenir esta situación?

La docente explicó que “lo principal son las relaciones parentales y el diálogo entre ellos”. A lo que agregó que “hay veces que como papás desligamos las cuestiones de acompañamiento, protección y también de la función del límite en lo que tiene que ver con comportamientos virtuales y los padres necesitamos estar ahí”.

Ante esto, Vega indicó que “muchas veces estamos pendientes de lo que sucede en el día a día y no acompañamos en el comportamiento de la virtualidad”.

Además, “tenemos una falsa sensación de seguridad que mientras están en casa no les va a pasar nada y hay que estar atento a quienes sigue, las aplicaciones que utiliza, destinar tiempo a ver los videos que ven, los comentarios que hacen. Acompañarlos y educarnos a ser ciudadanos digitales con responsabilidad y derechos”, expresó.

Vega sostuvo que “si no estamos presentes otros van a ocupar esos lugares que proponen este tipo de cosas en donde ellos se sienten con la sensación de la libertad de tomar ellos las decisiones. Los retos virales tienen que ver con estos estímulos de los social”.

“Nunca la prohibición es el camino. Hoy por hoy ellos forman parte de este mundo virtual y son necesarios para ellos pertenecer, el tema es cómo acompañarlos para que este transitar sea desde lo saludable, creativo, productivo y no un escenario de riesgo”, finalizó.

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